Una furgoneta camper blanca con techo elevable y una persona en un paisaje agreste de montañas oscuras y cascadas.
6 min de lectura
Aron Freyr

10 días en Islandia: Guía completa para un viaje perfecto

Islandia parece un destino fácil de organizar hasta que te sientas a planificar el viaje. Las distancias engañan, los nombres son imposibles de pronunciar y cada guía recomienda lugares distintos. Al final, la gran duda siempre es la misma: ¿qué merece realmente la pena y qué puedo dejar fuera?

Para ponértelo fácil, aquí tienes un itinerario de 10 días pensado para quienes visitan Islandia por primera vez. Encontrarás una ruta día a día, distancias realistas, los mejores lugares donde hacer noche y una selección de paradas que te permitirá ver lo más espectacular del país sin intentar abarcarlo todo.

Información clave

  • 10 días son suficientes para recorrer la Ring Road completa y el Círculo Dorado, visitando lugares clave como Jökulsárlón, la Costa Sur, Mývatn, Akureyri y Snæfellsnes, aunque obliga a cambiar de alojamiento con frecuencia.
  • La clave del viaje es priorizar y no intentar verlo todo: los Fiordos del Oeste, las Highlands, las carreteras F y las grandes rutas de senderismo encajan mejor en un viaje independiente.
  • Mayo y septiembre suelen ofrecer el mejor equilibrio entre clima, precios y afluencia, mientras que el verano facilita la conducción y el invierno es más adecuado para centrarse en el sur y el oeste de la isla.
  • No hace falta un 4x4 para recorrer la Ring Road en verano, pero sí conviene contratar buenas coberturas de seguro frente a grava, viento, arena y ceniza volcánica.
  • Las reservas más importantes deben hacerse con antelación, especialmente el coche de alquiler, alojamientos en Vík, Höfn, Mývatn y Snæfellsnes, lagunas termales y excursiones sobre glaciares.
  • Los tiempos de conducción en Islandia suelen ser mayores de lo que indican los mapas, por lo que conviene madrugar, dejar margen para paradas y evitar sobrecargar jornadas ya largas como las de Vík–Höfn, Egilsstaðir–Mývatn o Akureyri–Snæfellsnes.

Resumen rápido del viaje

Aquí está un resumen visual de toda la información clave del viaje.

RutaReikiavik → Círculo Dorado → Costa Sur → Jökulsárlón → Fiordos del Este → Mývatn → Akureyri → Península de Snæfellsnes → Reikiavik
Mejor época para hacerloDe mayo a septiembre
Ideal paraViajeros que quieren descubrir lo mejor de Islandia en una primera visita: cascadas, glaciares, playas de arena negra, aguas termales y fiordos
Ritmo del viajeMedio-alto
¿Hace falta coche?Sí. Para seguir esta ruta necesitarás un coche de alquiler

¿Dan para mucho 10 días en Islandia?

Sí, y de hecho es una de las duraciones más recomendables para una primera toma de contacto con el país.

En diez días podrás recorrer la Ring Road completa, la carretera que rodea Islandia, atravesando algunas de sus regiones más impresionantes: el Círculo Dorado, la Costa Sur, la laguna glaciar de Jökulsárlón, los Fiordos del Este, el norte de la isla y la península de Snæfellsnes.

Eso sí, no es un viaje pausado. Estarás cambiando de alojamiento con frecuencia y prácticamente todos los días habrá kilómetros por delante.

Lo que no vas a poder ver en este tiempo son lugares como los Fiordos del Oeste, las Highlands, todas las aguas termales o cada una de las cascadas que aparecen en el mapa. Tendrás que priorizar, y este itinerario ya hace esa selección por ti.

Conviene saberlo: la mayoría de guías especializadas y agencias recomiendan entre 10 y 14 días para completar una primera vuelta a Islandia. Con 10 días se puede hacer perfectamente, sobre todo entre finales de primavera y principios de otoño.

Ring Road y Círculo Dorado: dos rutas completamente distintas

Es una de las confusiones más habituales cuando se empieza a organizar un viaje a Islandia. Aunque muchas veces se mencionan juntas, la Ring Road y el Círculo Dorado no son lo mismo.

Círculo DoradoRing Road
Ruta circular cerca de ReikiavikVuelta completa a Islandia
Aproximadamente 300 kmAproximadamente 1.332 km
Se recorre en un díaRequiere entre 7 y 14 días
Incluye Þingvellir, Geysir y GullfossRecorre la Costa Sur, los Fiordos del Este, el norte de Islandia y mucho más

La buena noticia es que este itinerario combina ambas rutas.

El Círculo Dorado ocupa el segundo día del viaje y sirve como introducción perfecta antes de lanzarte a recorrer el resto de la isla. A partir de ahí empieza realmente la aventura por la Ring Road.

Una carretera se extiende junto a un enorme acantilado y campos verdes hacia unas lejanas montañas cubiertas de nieve.
Una carretera sinuosa atraviesa un valle escarpado, rodeado de colinas con colores otoñales y una meseta lejana bajo un cielo nublado.

Mapa del itinerario de 10 días por Islandia

Hay algo importante que debes tener en cuenta cuando mires los tiempos de conducción en Google Maps: casi siempre son demasiado optimistas.

Un trayecto que sobre el papel parece de dos horas puede acabar convirtiéndose fácilmente en cuatro cuando sumas paradas para hacer fotos, desvíos, condiciones meteorológicas o las inevitables ovejas que aparecen en mitad de la carretera.

Mi recomendación es sencilla: calcula siempre más tiempo del que crees necesario, especialmente en los días 4, 6 y 8 del viaje.

Dónde dormir cada noche

Elegir bien dónde hacer noche es casi tan importante como decidir qué lugares visitar.

Dormir en el sitio equivocado puede obligarte a perder buena parte de la mañana siguiente deshaciendo camino y acumulando kilómetros innecesarios.

Además, hay algunas zonas donde conviene reservar alojamiento con mucha antelación, especialmente en verano. Vík, Höfn, Mývatn y los alrededores de Jökulsárlón suelen llenarse con bastante rapidez.

Distribución recomendada de las noches

NocheLugar recomendado
Noche 1Reikiavik
Noche 2Selfoss, Hella, o Hvolsvöllur
Noche 3Vík
Noche 4Höfn o alrededores de Jökulsárlón
Noche 5Egilsstaðir o Seyðisfjörður
Noche 6Mývatn
Noche 7Akureyri
Noche 8Snæfellsnes
Noche 9Borgarnes o Reikiavik
Noche 10Regreso o noche extra en Reikiavik/Keflavík

Itinerario de 10 días por Islandia, día a día

A continuación tienes la ruta completa, organizada jornada por jornada. En cada día encontrarás qué lugares visitar, dónde pasar la noche y qué paradas puedes eliminar si vas justo de tiempo.

Día 1 — Llegada a Keflavík, Blue Lagoon o Reikiavik

Lo primero que conviene saber es que el aeropuerto internacional de Keflavík no está en Reikiavik. Aunque mucha gente los asocia como si fueran el mismo lugar, en realidad están separados por unos 50 kilómetros.

Tras aterrizar, lo habitual es recoger el coche de alquiler y empezar el viaje desde allí.

Mi recomendación es que te tomes este primer día con calma. Después de un vuelo largo (y muchas veces nocturno) no merece la pena intentar abarcar demasiado.

Tienes dos opciones que suelen funcionar muy bien:

Opción 1: Blue Lagoon y la península de Reykjanes

La Blue Lagoon está a solo diez minutos del aeropuerto y es una de las experiencias más populares de Islandia. Eso sí, también es una de las más caras y conviene reservar con bastante antelación.

Si prefieres ahorrarte ese gasto, la propia península de Reykjanes ya ofrece paisajes volcánicos, campos de lava y una costa salvaje que merece una visita tranquila.

Opción 2: Ir directamente a Reikiavik

Si lo que te apetece es empezar a conocer la capital, pon rumbo a Reikiavik y dedica la tarde a pasear por el Puerto Viejo, subir hasta Hallgrímskirkja o cenar por la zona de Harpa.

Mañana empezará realmente la aventura por la Ring Road.

Consejo: si llegas tarde o vienes de un vuelo nocturno, no intentes aprovechar hasta el último minuto. Descansar el primer día suele marcar la diferencia durante el resto del viaje.

Dónde dormir: Reikiavik.

Trayecto: Aeropuerto de Keflavík → Reikiavik (aproximadamente 50 km, unos 45 minutos).

Día 2 — El Círculo Dorado y el sur de Islandia

El Círculo Dorado reúne tres de los lugares más famosos del país en una ruta sencilla que se puede recorrer en un solo día desde Reikiavik.

Si puedes, sal temprano para evitar la llegada de los grandes grupos organizados.

Al terminar la jornada, lo más práctico es dormir en Hella o Hvolsvöllur, ya que te dejará perfectamente situado para continuar hacia la Costa Sur al día siguiente.

Parque Nacional de Þingvellir

La primera parada del día es uno de los lugares más importantes de Islandia, tanto desde el punto de vista histórico como geológico: el Parque Nacional de Þingvellir.

Aquí puedes caminar literalmente entre dos continentes. Las placas tectónicas de América del Norte y Eurasia se separan lentamente, creando un paisaje único que se aprecia perfectamente al recorrer la garganta de Almannagjá.

Además, este lugar fue la sede del Alþingi, el parlamento islandés, considerado uno de los más antiguos del mundo, que comenzó a reunirse aquí en el año 930.

Si te gusta el buceo o el snorkel, la fisura de Silfra ofrece una experiencia difícil de igualar: nadar entre dos placas tectónicas en aguas de visibilidad extraordinaria.

Área geotérmica de Geysir y Strokkur

Aunque mucha gente llega esperando ver el famoso Geysir en acción, lo cierto es que apenas entra en erupción actualmente.

La auténtica estrella es Strokkur, un géiser que expulsa agua hirviendo a entre 20 y 40 metros de altura cada pocos minutos.

Ten la cámara preparada porque el espectáculo se repite constantemente.

La visita suele llevar entre media hora y tres cuartos de hora.

Importante: respeta siempre las zonas delimitadas. El agua geotérmica alcanza temperaturas extremadamente altas y puede provocar quemaduras graves.

Un géiser lanza una alta columna de agua, rodeado por una gran multitud bajo un cielo azul.

Gullfoss

Gullfoss es una de esas cascadas que impresionan incluso después de haber visto muchas otras en Islandia.

El río se precipita en dos grandes saltos antes de desaparecer en un profundo cañón, creando uno de los paisajes más espectaculares del país.

Hay varios miradores repartidos por la zona y merece la pena acercarse a todos ellos.

Y sí, lleva ropa impermeable. Aunque no llueva, el agua pulverizada llega bastante lejos.

Cascada de varios niveles que cae por un cañón verde bajo un atardecer vibrante con rayos de sol.

Cráter de Kerið (opcional)

Si todavía tienes margen de tiempo y vas a dormir por la zona de Selfoss, puedes añadir una parada en Kerið.

Se trata de un antiguo cráter volcánico de unos 3.000 años de antigüedad que alberga un lago en su interior. La visita es rápida, pero hay que pagar unos 600 ISK para verlo.

Cráter volcánico Kerid con un lago de un intenso tono azul verdoso y laderas verdes bajo un cielo nublado.

Dónde dormir: Selfoss, Hella o Hvolsvöllur.

Trayecto: Reikiavik → Þingvellir → Geysir → Gullfoss → Selfoss (unos 172 km). Calcula entre cuatro y cinco horas incluyendo visitas y paradas.

Día 3 — Cascadas de la Costa Sur y llegada a Vík

Si hay un día que suele generar expectación antes del viaje, es este.

Y la realidad es que cumple las expectativas.

La Costa Sur concentra una cantidad increíble de paisajes espectaculares en relativamente pocos kilómetros, así que merece la pena madrugar para aprovecharla al máximo.

Seljalandsfoss y Gljúfrabúi

Seljalandsfoss es probablemente la cascada más fotografiada de Islandia gracias a una característica muy poco común: puedes rodearla por completo y caminar por detrás de la caída de agua. El sendero suele estar mojado y resbaladizo, así que da por hecho que acabarás empapado.

A apenas unos minutos se encuentra Gljúfrabúi, una cascada escondida dentro de una estrecha garganta rocosa que muchos viajeros pasan por alto.

No cometas ese error.

Skógafoss

Más ancha, más potente y más imponente que Seljalandsfoss. Skógafoss es una de las grandes protagonistas de la Costa Sur.

En el lado derecho encontrarás una larga escalera que conduce hasta la parte superior de la cascada.

Aunque no tengas pensado hacer ninguna ruta de senderismo, merece la pena subir. Las vistas desde arriba son completamente distintas a las que se tienen desde abajo. Además, aquí comienza el famoso sendero de Fimmvörðuháls.

Una majestuosa cascada con un arcoíris vibrante que se arquea sobre una pequeña figura con una chaqueta roja.

Dyrhólaey

Este promontorio ofrece algunas de las mejores panorámicas de toda la Costa Sur.

Desde aquí podrás contemplar enormes arcos de roca sobre el océano, extensas playas de arena negra y, durante la temporada adecuada, colonias de frailecillos en los acantilados.

Antes de acercarte, comprueba si permanece abierto, ya que suele cerrarse temporalmente durante la época de nidificación.

Arco de roca natural que se extiende desde un acantilado escarpado hacia el océano, con farallones marinos a lo lejos.

Playa de arena negra de Reynisfjara

Pocas imágenes representan Islandia tan bien como Reynisfjara.

Arena volcánica negra, columnas de basalto perfectamente geométricas y los islotes de Reynisdrangar emergiendo frente a la costa crean uno de los paisajes más reconocibles del país.

Pero también es uno de los lugares más peligrosos de Islandia. Y conviene tomárselo muy en serio.

Advertencia de seguridad: las conocidas como sneaker waves pueden llegar mucho más lejos de lo que parece y han provocado numerosos accidentes. Nunca des la espalda al mar, mantente alejado de la orilla y respeta todas las señales de advertencia. No es una playa apta para el baño.

Una persona solitaria está de pie en un acantilado cubierto de hierba, contemplando una inmensa playa de arena negra y un océano bañados por la luz dorada del atardecer.

Dónde dormir: Vík í Mýrdal.

Trayecto: Hella → principales paradas de la Costa Sur → Vík (unos 130 km, aunque entre visitas y paradas ocupará prácticamente toda la jornada).

Día 4 — De Vík a Jökulsárlón y Diamond Beach

Si hay un lugar que justifica seguir avanzando más allá de Vík, ese es Jökulsárlón.

La laguna glaciar es uno de los paisajes más impresionantes de Islandia y uno de los momentos más memorables de toda la ruta.

Es una jornada larga, así que merece la pena salir temprano y evitar las prisas.

Fjaðrárgljúfur (parada opcional)

A pocos minutos de la Ring Road se encuentra Fjaðrárgljúfur, un espectacular cañón cubierto de musgo que se ha convertido en uno de los paisajes más fotografiados del país.

El paseo hasta los miradores es sencillo y las vistas merecen la pena, aunque sigue siendo una parada secundaria dentro de un día cargado de lugares imprescindibles.

Si vas justo de tiempo, puedes prescindir de ella sin remordimientos.

Recuerda mantenerte siempre en los senderos señalizados. La vegetación es extremadamente delicada y las restricciones temporales son relativamente frecuentes.

Un río serpenteante atraviesa un cañón escarpado de un verde vibrante.

Skaftafell, la puerta de entrada al glaciar

Skaftafell forma parte del Parque Nacional Vatnajökull y es el principal punto de partida para muchas excursiones sobre hielo.

También es donde comienza la ruta a Svartifoss, una cascada rodeada por llamativas columnas de basalto.

Si has reservado una caminata glaciar, probablemente empezarás aquí. Y si todavía no lo has hecho, merece la pena planteárselo. Caminar sobre un glaciar es una de esas experiencias que cuesta describir y que se recuerdan durante años.

Reserva entre dos y tres horas para disfrutar de la zona con tranquilidad.

Importante: nunca accedas a un glaciar sin guía. Las grietas pueden quedar ocultas bajo la superficie y las condiciones cambian constantemente. Reserva siempre una excursión guiada con una empresa autorizada.

Un senderista camina por un sendero de tierra a través de un paisaje verde y lleno de matorrales hacia una cascada, con montañas nubladas al fondo.

Jökulsárlón

Pocos lugares en Islandia generan tanta impresión como Jökulsárlón.

Los enormes bloques de hielo se desprenden del glaciar Breiðamerkurjökull y flotan lentamente por la laguna antes de dirigirse al mar.

Durante la temporada turística se organizan excursiones en barco, aunque no son imprescindibles para disfrutar del lugar. Sentarse a contemplar el movimiento de los icebergs ya es una experiencia inolvidable.

Icebergs de un azul intenso flotan en un lago glaciar, rodeado de montañas nevadas bajo un cielo despejado y azul.

Diamond Beach

Justo enfrente de la laguna, al otro lado de la carretera, se encuentra Diamond Beach. Aquí los fragmentos de hielo terminan depositados sobre la arena negra, creando uno de los contrastes más espectaculares de Islandia.

Cuando la luz acompaña, parece que enormes diamantes estén repartidos por toda la playa.

Evita subirte sobre los bloques de hielo o acercarte demasiado a las olas. Ambos pueden resultar más peligrosos de lo que parecen.

A person with a tripod on a black sand beach scattered with clear and blue ice chunks, facing an overcast ocean.

Dónde dormir: Höfn o alrededores de Jökulsárlón.

Trayecto: Vík → Fjaðrárgljúfur → Skaftafell → Jökulsárlón → Höfn (unos 280 km). Entre las visitas y las paradas, ocupará prácticamente toda la jornada.

Día 5 — El sureste de Islandia y los Fiordos del Este

Después de varios días encadenando algunos de los lugares más famosos del país, la jornada de hoy cambia por completo de ritmo. Y la verdad es que se agradece.

La ruta entre Höfn y los Fiordos del Este tiene menos grandes iconos turísticos y más paisajes para disfrutar desde la carretera: montañas que caen sobre el mar, pequeños pueblos pesqueros y carreteras que serpentean junto a los fiordos.

Es uno de esos días en los que el trayecto forma parte de la experiencia.

Stokksnes y Vestrahorn (opcional)

A pocos kilómetros de Höfn se encuentra uno de los paisajes favoritos de los fotógrafos que visitan Islandia.

La montaña Vestrahorn se eleva junto a una extensa playa de arena negra llamada Stokksnes, creando una de las estampas más espectaculares del país cuando las condiciones acompañan.

El acceso es de pago y la experiencia depende bastante de la meteorología, pero si el día está despejado merece mucho la pena.

Dunas de arena negra cubiertas de hierba verde, que llevan hasta montañas escarpadas y el mar bajo un cielo nublado.

La carretera de los Fiordos del Este

La protagonista del día es la propia ruta.

La carretera va enlazando pequeños fiordos, puertos pesqueros y pasos de montaña con muy poco tráfico y paisajes que parecen no terminar nunca.

Pueblos como Djúpivogur o Breiðdalsvík son buenas paradas para estirar las piernas, tomar algo o simplemente disfrutar del ambiente tranquilo de esta parte de Islandia.

Aunque la tentación de mirar constantemente el paisaje es grande, conviene prestar atención en los tramos de montaña, donde algunas carreteras son estrechas y con curvas.

Vista aérea de una carretera sinuosa que atraviesa un paisaje verde junto a un fiordo, con montañas nevadas y un cielo nublado.

Seyðisfjörður

Si tienes tiempo, merece la pena desviarse hasta Seyðisfjörður, aunque después tengas que volver sobre tus pasos para continuar la ruta.

La carretera que atraviesa el puerto de montaña ya justifica por sí sola la visita. Y al llegar abajo te espera uno de los pueblos más bonitos de Islandia.

Las coloridas casas de madera, la famosa Rainbow Street, la iglesia azul y el fiordo rodeando toda la localidad crean una atmósfera difícil de encontrar en otros lugares del país.

Antes de subir, consulta el estado de la carretera, especialmente fuera de los meses de verano.

Un pueblo lleno de color, con árboles otoñales y montañas nevadas reflejadas en un lago en calma.

Dónde dormir: Egilsstaðir o Seyðisfjörður.

Trayecto: Höfn → Fiordos del Este → Egilsstaðir/Seyðisfjörður (unos 200 km). Calcula entre cuatro y cinco horas de conducción, sin contar paradas.

Día 6 — Stuðlagil, Dettifoss y el lago Mývatn

Sobre el mapa parece un día razonable. Sobre el terreno, no tanto.

Hay tanto que ver que resulta prácticamente imposible dedicarle tiempo de calidad a todo. Si quieres disfrutar realmente de los lugares, es mejor priorizar dos grandes paradas y tomártelas con calma.

Cañón de Stuðlagil

Hace unos años era uno de los grandes secretos de Islandia. Hoy Stuðlagil es uno de los lugares más fotografiados del país.

La combinación de columnas de basalto perfectamente verticales y el color azul verdoso del río crea un paisaje espectacular.

La experiencia cambia bastante según el acceso que elijas. La orilla este permite acercarse mucho más al cañón, mientras que la oeste ofrece vistas más panorámicas.

Entre ida, vuelta y tiempo para disfrutar del lugar, calcula al menos entre hora y media y dos horas.

Un río turquesa atraviesa un cañón con imponentes columnas hexagonales de basalto.

Dettifoss

Dettifoss suele considerarse la cascada más poderosa de Europa. Y cuando estás delante, entiendes perfectamente por qué.

Con unos 45 metros de altura y cerca de 100 metros de anchura, la cantidad de agua que cae resulta difícil de asimilar hasta que la ves en persona.

Se puede acceder por dos carreteras distintas:

  • La Ruta 864, por el lado este, suele ser más irregular.
  • La Ruta 862, por el lado oeste, suele ser más cómoda y, en gran parte, asfaltada.

Lleva ropa impermeable. La fuerza de la cascada genera una nube de agua que alcanza una distancia considerable.

Una poderosa cascada cae en un cañón rocoso, donde un río fluye a través de él bajo un cielo nublado.

Hverir y el entorno de Mývatn

Hverir, también conocido como Námafjall, parece más propio de otro planeta que de Islandia.

El terreno está lleno de fumarolas, pozas de barro hirviendo, colores minerales y vapores sulfurosos que crean un paisaje completamente distinto a todo lo visto hasta ahora.

El olor a azufre es intenso, pero la visita merece la pena.

Mantente siempre dentro de los senderos habilitados. En algunas zonas el terreno es muy fino y las temperaturas bajo la superficie son extremadamente altas.

Vista aérea de brillantes pozas termales azul intenso sobre una tierra agrietada de tonos óxido y pálidos.

Lago Mývatn

Más que un único lugar, Mývatn es una región llena de atractivos naturales.

Entre las visitas más interesantes destacan:

  • Dimmuborgir: un laberinto de formaciones volcánicas y arcos de lava con aspecto casi fantástico.
  • Skútustaðagígar: un conjunto de pseudocráteres que pueden recorrerse a pie por senderos muy sencillos.
  • Grjótagjá: Una pequeña cueva de lava con una piscina geotérmica en su interior. Aunque ya no se permite el baño debido al aumento de la temperatura del agua y a las medidas de conservación, sigue siendo un rincón muy curioso. Los fans de Juego de Tronos probablemente la reconocerán de inmediato.

Si viajas en verano, ten en cuenta otra particularidad de Mývatn: los pequeños mosquitos que dan nombre al lago pueden resultar bastante molestos. Llevar una mosquitera para la cabeza puede parecer exagerado hasta que llegas allí.

Dónde dormir: Mývatn.

Trayecto: Egilsstaðir → Stuðlagil → Dettifoss → Mývatn (unos 252 km, más los desvíos correspondientes). Jornada larga.

Día 7 — Earth Lagoon Mývatn, Húsavík, Goðafoss, y Akureyri

Después de la intensidad del día anterior, esta etapa resulta bastante más relajada.

La idea es aprovechar la mañana para visitar lo que te haya quedado pendiente en la zona de Mývatn y después continuar hacia Akureyri haciendo algunas paradas por el camino.

Earth Lagoon Mývatn

Si decidiste saltarte la Blue Lagoon al principio del viaje, este es un buen momento para disfrutar de una experiencia similar.

Las instalaciones suelen estar menos masificadas, el ambiente es más tranquilo y queda perfectamente integrada dentro de la ruta.

Además, suele funcionar mejor por la mañana que a última hora de la tarde.

La Earth Lagoon abrió a mediados de junio de 2026 después de una remodelación completa (y un cambio de nombre). Si lees esto antes de mediados de junio de 2026, que sepas que va a estar cerrada.

Amanecer sobre azules pozas geotérmicas en medio de un paisaje volcánico cubierto de nieve.

Húsavík

Húsavík es considerada la capital islandesa del avistamiento de ballenas.

Durante el verano las probabilidades de ver ballenas jorobadas son especialmente altas, por lo que puede ser una parada muy interesante si te gusta la naturaleza.

Si no tienes especial interés en este tipo de excursiones, puedes saltártela y dedicar más tiempo a Goðafoss o a Akureyri.

Colorido pueblo portuario con barcos, una iglesia y una montaña verde reflejados en aguas turquesa.

Goðafoss

Su nombre significa literalmente «la cascada de los dioses».

Según la tradición, aquí fueron arrojadas antiguas imágenes paganas cuando Islandia adoptó oficialmente el cristianismo alrededor del año 1000.

Más allá de la historia, Goðafoss es una cascada preciosa y muy fácil de visitar. Hay miradores en ambas orillas y apenas requiere un pequeño desvío desde la Ring Road.

No la dejaría fuera del itinerario.

Cielo de atardecer dramático sobre una amplia cascada de agua turquesa intensa y oscuros acantilados rocosos.

Akureyri

Akureyri es la principal ciudad del norte de Islandia y una parada perfecta para bajar el ritmo tras varios días recorriendo zonas rurales.

Aquí volverás a encontrar todo lo que quizá hayas echado de menos desde que saliste de Reikiavik: buenos restaurantes, supermercados, gasolineras y una oferta de alojamiento mucho más amplia que en las etapas anteriores del viaje.

Si necesitas hacer la colada, comprar provisiones para los próximos días o simplemente sentarte tranquilamente en una cafetería durante un rato, este es el mejor lugar para hacerlo.

Una ciudad costera con un puerto, rodeada de montañas nevadas bajo un cielo despejado.

Dónde dormir: Akureyri.

Trayecto: Mývatn → Húsavík (opcional) → Goðafoss → Forest Lagoon → Akureyri (entre 140 y 150 km aproximadamente).

Día 8 — Del norte de Islandia al oeste del país

La mayoría de los itinerarios venden esta jornada como un día más de visitas. La realidad es que es, sobre todo, un día de carretera.

La distancia entre Akureyri y la península de Snæfellsnes ronda los 350 kilómetros, así que lo más sensato es asumirlo y no intentar llenar la ruta de paradas.

Eso no significa que el recorrido sea aburrido. Todo lo contrario.

Atravesar el noroeste de Islandia permite disfrutar de paisajes muy variados, entre fiordos, campos de cultivo y vistas al océano.

  • Hvítserkur: Esta formación rocosa de basalto de unos 15 metros de altura emerge frente a la costa y tiene una silueta peculiar. Algunos ven un elefante bebiendo agua. Otros, un dragón. En cualquier caso, merece una breve parada.
  • Cañón de Kolugljúfur: uno de esos lugares que muchos viajeros pasan de largo sin saber que existe. Se trata de una pequeña garganta atravesada por una cascada muy fotogénica. No es imprescindible, pero si te queda de paso, puede ser una buena pausa para descansar de la conducción.

Llegada a Snæfellsnes

Si llegas tarde y apenas te da tiempo a ver nada, no te preocupes.

El día siguiente está dedicado por completo a recorrer la península.

Dónde dormir: Snæfellsnes (Grundarfjörður suele ser una de las mejores bases).

Trayecto: Akureyri → noroeste de Islandia → Snæfellsnes (unos 370 km). Entre cuatro horas y media y cinco horas de conducción efectiva.

Día 9 — Península de Snæfellsnes

A Snæfellsnes se la suele describir como «Islandia en miniatura». Y no es una mala definición.

Aquí encontrarás volcanes, campos de lava, playas, acantilados, pequeños pueblos pesqueros y glaciares concentrados en una sola península.

Es un lugar perfecto para despedirse de los grandes paisajes islandeses antes de regresar a Reikiavik.

Kirkjufell

Kirkjufell probablemente sea la montaña más fotografiada de todo el país.

Su perfil cónico, junto a la cascada Kirkjufellsfoss en primer plano, forma una de las imágenes más reconocibles de Islandia.

Respeta siempre las zonas señalizadas y evita entrar en terrenos privados para conseguir una foto diferente.

Una montaña cónica se alza sobre una cascada de varios niveles y un río, en un paisaje bañado por la luz dorada del atardecer.

Parque Nacional de Snæfellsjökull

Este parque nacional ocupa el extremo occidental de la península y está dominado por el glaciar y volcán Snæfellsjökull.

Puede visitarse durante todo el año y reúne algunos de los paisajes más interesantes de la región.

  • Djúpalónssandur: una playa de cantos rodados negros rodeada de lava donde todavía pueden verse restos oxidados de un pesquero británico naufragado en 1948. Tiene algo especial.
  • Lóndrangar: Dos impresionantes pináculos de basalto que emergen frente a la costa. La caminata desde el aparcamiento es muy corta.
  • Arnarstapi y Hellnar: dos pequeños pueblos unidos por un sendero costero especialmente bonito. Acantilados, arcos naturales y aves marinas acompañan prácticamente durante todo el recorrido.
  • Búðakirkja: una pequeña iglesia negra aislada en medio de un antiguo campo de lava. Es una de las construcciones más fotografiadas de Islandia y, una vez allí, resulta fácil entender el motivo.

Si tu vuelo sale al día siguiente por la tarde o por la noche, una buena opción es dormir en Borgarnes. Además de quedar más cerca de Reikiavik, es un buen lugar para repostar, cenar o hacer una última parada antes de terminar la ruta.

Dónde dormir: Borgarnes o Reikiavik.

Trayecto: Recorrido por Snæfellsnes y regreso hacia Reikiavik (unos 200 km).

Día 10 — Reikiavik, Reykjanes y vuelo de regreso

El último día del viaje no necesita demasiadas complicaciones.

Si tu vuelo sale por la tarde o por la noche, todavía tendrás margen para disfrutar de algunas horas más en Islandia. Si vuelas temprano, lo mejor es centrarte en devolver el coche de alquiler y llegar al aeropuerto con tranquilidad.

Qué hacer si todavía tienes unas horas libres

Si tu vuelo sale tarde, parece que no, pero la zona de Reikiavik y sus alrededores ofrecen un montón de cosas que hacer.

Pasear por Reikiavik

Si apenas has tenido tiempo de conocer la capital durante el viaje, este es un buen momento para hacerlo.

Puedes recorrer la calle Laugavegur, acercarte al puerto, tomar un café cerca de Hallgrímskirkja o simplemente pasear por el centro sin prisas.

Sky Lagoon

Para muchos viajeros, la Sky Lagoon es una alternativa más cómoda que la Blue Lagoon para el último día.

Está muy cerca de Reikiavik, el acceso resulta más sencillo y encaja mejor en una jornada en la que hay que estar pendiente del vuelo.

Blue Lagoon

Si te quedaste con ganas de visitarla al llegar, también puede ser una buena despedida.

Lo más práctico es dejar primero el equipaje en el aeropuerto y acercarte después a disfrutar de las piscinas termales antes del vuelo.

Piscina geotérmica infinita humeante, excavada en acantilados rocosos con vistas al océano.
Vista aérea de la laguna azul, un spa geotérmico en Islandia, con mucha gente bañándose en sus aguas azul lechoso, rodeadas de oscuras rocas volcánicas bajo un cielo dramático.

Península de Reykjanes

Si prefieres seguir explorando, la zona que rodea el aeropuerto ofrece algunos de los paisajes volcánicos más interesantes del país.

Es una buena opción para una última ruta corta antes de poner fin al viaje.

Una recomendación importante: si tu vuelo sale antes del mediodía, no tiene mucho sentido dormir en Reikiavik la noche anterior. Apenas tendrás tiempo para hacer nada durante esta jornada.

Vista aérea de un paisaje escarpado y colorido, con musgo verde y tierra de tonos óxido, bajo un cielo azul y con el océano a lo lejos.

Dónde dormir: salida del país o noche adicional en Reikiavik o Keflavík.

Qué dejaría fuera si solo tienes 10 días

Una parte importante de organizar un viaje por Islandia consiste en decidir qué no vas a ver. Intentar incluir demasiado suele ser el error más habitual.

Un buen itinerario de 10 días no es el que acumula más paradas, sino el que te permite disfrutar realmente de cada una de ellas.

Fiordos del Oeste

Son espectaculares, pero requieren tiempo.

Las carreteras son lentas y las distancias engañan. Para visitarlos con tranquilidad necesitarías al menos tres o cuatro días extra.

No intentaría añadirlos a una primera vuelta completa por la Ring Road.

Paisaje verde y vibrante con una bahía y montañas nevadas bajo un cielo azul intenso.

Highlands y carreteras F

Las Highlands merecen un viaje propio.

Muchas de sus pistas solo abren durante el verano, exigen un 4x4 adecuado y requieren bastante más tiempo del que parece sobre el mapa.

Vista aérea de un vibrante lago de cráter color verde azulado, una montaña cubierta de musgo amarillo verdoso y lagos lejanos en un vasto paisaje volcánico.

Grandes desvíos por carreteras F

Incluso un único desvío puede consumir medio día.

Si tu prioridad es completar la Ring Road, es mejor dejarlos para otro viaje.

Dormir todas las noches en Reikiavik

Puede parecer cómodo sobre el papel, pero acabarás pasando demasiadas horas conduciendo de ida y vuelta.

Una o dos noches en la capital son más que suficientes dentro de una ruta de este tipo.

Intentar ver todas las cascadas

Islandia está llena de ellas. Hay decenas.

Selecciona las más interesantes de cada zona y sigue avanzando.

Vista aérea de una alta cascada que se precipita en un profundo cañón, con llamativas capas de roca a rayas rojas y marrones, rodeado de un terreno verde y escarpado.

Rutas de senderismo de varios días

Tanto Fimmvörðuháls como Laugavegur son recorridos espectaculares, pero requieren una planificación específica.

No encajan bien dentro de una vuelta completa a la isla en diez días.

Un cañón de un verde intenso con parches de nieve y un arcoíris tenue en el lado derecho.

Demasiadas lagunas termales de pago

Una o dos experiencias termales suelen ser más que suficientes.

Intentar visitar todas las lagunas populares añade costes y tiempo sin aportar demasiado valor adicional al viaje.

Mejor época para hacer este itinerario de 10 días por Islandia

En pocos países la época del año influye tanto como en Islandia.

La misma ruta puede resultar sencilla y agradable en verano o convertirse en un auténtico desafío durante el invierno.

Verano (junio a agosto)

Es la época más fácil para recorrer la Ring Road por primera vez.

Las carreteras suelen estar en buenas condiciones, la mayoría de servicios permanecen abiertos y las horas de luz parecen interminables.

En junio prácticamente no anochece.

Las principales desventajas son los precios más altos, una mayor afluencia de visitantes y la necesidad de reservar alojamiento con mucha antelación.

Un antifaz para dormir puede convertirse en tu mejor aliado.

Mayo y septiembre

Si tuviera que elegir personalmente cuándo hacer este viaje, probablemente me quedaría con mayo o septiembre.

Hay menos gente, los precios suelen ser más razonables y las condiciones siguen siendo favorables para completar toda la ruta.

Además, septiembre ofrece una posibilidad real de ver auroras boreales, ya que las noches empiezan a ser oscuras de nuevo.

A cambio, el tiempo es más impredecible y algunos accesos secundarios pueden permanecer cerrados.

Conviene revisar las condiciones cada mañana.

Invierno (octubre a abril)

Recorrer la Ring Road completa en invierno es posible, pero bastante más exigente.

Las horas de luz son escasas, algunas carreteras pueden cerrar sin previo aviso y una tormenta puede obligarte a modificar completamente el itinerario.

Si viajas en esta época por las auroras boreales, las cuevas de hielo o los paisajes nevados, suele tener más sentido concentrarse en el sur y el oeste del país: Reikiavik, Círculo Dorado, Costa Sur, Jökulsárlón, Snæfellsnes y Reykjanes.

Deja la vuelta completa para una época más favorable.

Auroras boreales o sol de medianoche: tendrás que elegir. En verano disfrutarás de días interminables, pero no verás auroras. Entre otoño y primavera ocurre justo lo contrario.

¿Hace falta un 4x4?

Para recorrer la Ring Road en verano, no. Un turismo convencional suele ser suficiente.

La Ruta 1 está mayoritariamente asfaltada y, con buen tiempo, se conduce sin complicaciones.

Un vehículo 4x4 empieza a ser interesante en invierno, durante las temporadas intermedias o si planeas explorar carreteras secundarias con bastante grava.

También es imprescindible para acceder a las Highlands y circular por las conocidas.

Estas pistas de montaña suelen incluir cruces de ríos y condiciones mucho más exigentes, por lo que requieren un vehículo adecuado.

En cualquier caso, revisa bien las coberturas del seguro antes de reservar.

En Islandia, la protección frente a grava, arena, ceniza volcánica o daños provocados por el viento no son extras anecdóticos. Son coberturas que pueden resultar realmente útiles.

Jeep Wrangler blanco con una tienda de techo subiendo por una colina de tierra roja.

¿Cuántos kilómetros vas a hacer realmente?

Muchos.

La Ring Road tiene unos 1.332 kilómetros de longitud y este itinerario recorre prácticamente toda la isla, además de incluir la península de Snæfellsnes.

Algunas jornadas parecen cortas sobre el papel, pero una vez en carretera la sensación es muy distinta.

Los días que más suelen sorprender a los viajeros son:

Día 4 — De Vík a Höfn

Un tramo largo con varios de los lugares más importantes del viaje repartidos por el camino.

Día 5 — De Höfn a Egilsstaðir

Las carreteras de los fiordos son mucho más lentas de lo que sugieren los mapas.

Día 6 — De Egilsstaðir a Mývatn

Entre desvíos, caminatas y visitas, el día se llena con facilidad.

Día 8 — De Akureyri a Snæfellsnes

Es la mayor jornada de traslado de todo el viaje.

A partir de cuatro horas de conducción efectiva, cualquier parada adicional empieza a notarse.

A todo esto hay que sumar comidas, repostajes, fotografías, pausas y posibles cambios meteorológicos.

Por eso merece la pena salir temprano y no confiar ciegamente en los tiempos de Google Maps. Islandia siempre acaba llevando más tiempo del que parece.

¿Cuánto cuesta un viaje de 10 días por Islandia?

Islandia no es precisamente un destino barato, y conviene asumirlo desde el principio. Aun así, el presupuesto final puede variar bastante dependiendo del tipo de viaje que quieras hacer.

CategoríaEconómicoGama mediaCómodo
Furgoneta de alquiler (10 días)900–1.300 €1.300–2.000 €2.000–3.000 €+
Combustible300–400 €400–550 €550–700 €
Alojamiento (9 noches)520–775 €1.030–1.550 €1.720–3.010 €+
Comida260–345 €430–690 €690–1.290 €+
Excursiones y actividades85–170 €260–515 €515–1.030 €+
Lagunas termales y spas45–85 €85–170 €170–345 €
Aparcamientos, tasas y extras45–85 €85–170 €130–260 €

Los viajeros con presupuestos más ajustados pueden reducir bastante los gastos alojándose en hostales o guesthouses sencillas, comprando comida en supermercados y limitando las excursiones de pago.

Si prefieres viajar con más comodidad, Islandia se sitúa entre los destinos más caros de Europa, así que merece la pena planificar el presupuesto con cierta previsión.

Qué llevar en la maleta

Hay una regla que se cumple casi siempre en Islandia: el tiempo puede cambiar varias veces en un mismo día.

Por eso, la ropa impermeable y las capas no son una recomendación, sino prácticamente una necesidad.

Ropa y equipamiento básico

  • Chaqueta impermeable (imprescindible, incluso en verano).
  • Pantalones impermeables.
  • Forro polar o capa de abrigo intermedia.
  • Gorro, bufanda y guantes, incluso si viajas en julio.
  • Botas impermeables o calzado de senderismo.
  • Bañador para las aguas termales.
  • Toalla de secado rápido.
Persona con un impermeable amarillo, gotas de lluvia visibles y una mochila, de espaldas, mirando hacia un lago y unas montañas cubiertas de bosque.

Extras prácticos

  • Botella reutilizable para rellenar agua (el agua del grifo en Islandia es excelente).
  • Gafas de sol.
  • Antifaz para dormir, especialmente en verano.
  • Cargador de móvil y cargador para el coche.
  • Mapas descargados para usarlos sin conexión.
  • Cámara de fotos o equipo protegido frente a la lluvia.
Botella de agua naranja con tapa plateada sobre césped verde.

Si viajas en invierno o temporada intermedia

  • Microcrampones o pinchos para caminar sobre superficies heladas.
  • Capas térmicas más abrigadas para llevar bajo la ropa impermeable.
Sistema de vestimenta por capas que muestra una primera capa sintética amarilla, un forro polar marrón y una chaqueta soft shell azul, con sus respectivas etiquetas.

Variantes de este itinerario de 10 días por Islandia

La ruta que propone esta guía funciona muy bien para la mayoría de quienes visitan Islandia por primera vez, pero hay algunas situaciones en las que merece la pena adaptarla.

Si viajas en invierno

En esta época suele ser más sensato olvidarse de la vuelta completa por la Ring Road.

Una alternativa mucho más realista consiste en centrarse en el sur y el oeste del país: Reikiavik, Círculo Dorado, Costa Sur, Jökulsárlón, Snæfellsnes y Reykjanes.

Además, conviene dejar margen para posibles cambios de planes provocados por el tiempo o el cierre de carreteras.

El invierno es la mejor época para ver auroras boreales, explorar cuevas de hielo y disfrutar de los paisajes nevados. Merece la pena dejar que las condiciones marquen el ritmo del viaje.

Si viajas con niños

Menos cambios de alojamiento suelen traducirse en una experiencia mucho más cómoda para toda la familia.

Una buena opción es centrarse en Reikiavik, el Círculo Dorado, la Costa Sur y Jökulsárlón, dejando el norte de Islandia y Snæfellsnes para otro viaje.

También merece la pena aprovechar las piscinas públicas islandesas. Son económicas, agradables y muy populares entre las familias locales.

Si tu prioridad es la fotografía

En este caso, menos paradas suelen dar mejores resultados.

Algunos de los lugares que más tiempo merecen son:

  • Vestrahorn y Stokksnes.
  • Jökulsárlón y Diamond Beach.
  • Reynisfjara.
  • Kirkjufell.
  • Goðafoss.

Más que intentar ver muchos sitios, resulta más útil reservar tiempo para fotografiarlos con buena luz. En lugares como Jökulsárlón, conseguir la imagen que buscas puede requerir una buena dosis de paciencia.

Si no quieres alquilar coche

También es posible visitar Islandia durante 10 días sin conducir, aunque el viaje cambia bastante.

Una opción habitual es alojarse en Reikiavik y combinar excursiones organizadas de un día con algún circuito de varios días por la Costa Sur o el norte del país.

No podrás recorrer la Ring Road completa, pero seguirás viendo algunos de los lugares más espectaculares de Islandia.

Qué reservar con antelación

Si hay algo que puede complicar un viaje a Islandia, es dejar las reservas importantes para última hora.

Esto es lo que conviene organizar cuanto antes:

  • Coche o furgoneta de alquiler: especialmente si viajas en verano. La oferta es limitada y los precios suelen dispararse a medida que se acerca la fecha.
  • Alojamiento en Vík, Höfn, Mývatn y Snæfellsnes: son algunas de las zonas más demandadas del país y donde antes se agotan las opciones disponibles.
  • Blue Lagoon o Sky Lagoon: no suelen ser lugares donde puedas presentarte sin reserva y encontrar plaza fácilmente. Mejor reservar con antelación.
  • Excursiones sobre glaciares: las plazas son limitadas, especialmente durante los meses de verano y en zonas como Skaftafell.
  • Cuevas de hielo: son actividades estacionales, normalmente entre noviembre y marzo, y muchas veces se llenan con semanas de antelación.
  • Avistamiento de ballenas en Húsavík: si tienes claro que quieres hacerlo, merece la pena reservar antes, sobre todo en temporada alta.
  • Guesthouses y alojamientos rurales populares: muchos de estos establecimientos familiares tienen muy pocas habitaciones y completan disponibilidad rápidamente.

Consejo: si vas a viajar en junio o julio, intenta reservar alojamiento entre tres y cuatro meses antes, especialmente en lugares como Vík, Höfn o Mývatn.

Reflexión final

Diez días en Islandia dan para muchísimo, pero no para todo.

La Ring Road funciona mejor cuando reservas lo importante con antelación, mantienes cierta flexibilidad durante el viaje y no intentas añadir una última parada a un día que ya va cargado.

Consulta el estado de las carreteras y la previsión meteorológica cada mañana. Reserva con tiempo los alojamientos clave. Y cuando llegues a lugares como Jökulsárlón, Reynisfjara o Kirkjufell, tómate unos minutos para disfrutarlos de verdad.

El mejor viaje a Islandia no es el que acumula más paradas. Es el que te deja tiempo suficiente para vivirlas.

Preguntas Frecuentes

Sí. Diez días es una duración muy buena para una ruta por la Ring Road, especialmente si viajas entre finales de primavera y principios de otoño.

Es un viaje con bastante ritmo, pero realista.

Te permitirá recorrer las principales regiones del país sin intentar añadir zonas que necesitan más tiempo, como los Fiordos del Oeste o las Highlands.

Para la mayoría de viajeros que visitan Islandia por primera vez, suele funcionar mejor hacerla en sentido antihorario.

Así empiezas por el Círculo Dorado y la Costa Sur, dos de las zonas más famosas del país, cuando todavía tienes toda la energía del viaje.

Dicho esto, hacerla en sentido horario también puede tener sentido si el alojamiento disponible o la previsión meteorológica encajan mejor de esa forma.

Una o dos.

Lo más habitual es dormir una noche al principio del viaje y, quizá, otra al final.

Más noches en la capital suelen restar tiempo a la ruta y te obligan a hacer demasiados desplazamientos de ida y vuelta.

No consultar el tiempo y el estado de las carreteras cada mañana.

Conducir cansado.

Parar en mitad de la carretera para hacer fotos.

Subestimar lo largas que pueden hacerse algunas jornadas.

Intentar meter demasiadas paradas en un solo día.

Con algo de flexibilidad y una planificación realista, la mayoría de estos problemas se pueden evitar.