
Háifoss, una de las cascadas más altas de Islandia
En Islandia hay una gran cantidad de cascadas, cada una fruto del medioambiente tan singular de la isla. Aquí, varias fuerzas de la naturaleza se han combinado para crear una orografía única: volcanes, placas tectónicas, glaciares, terremotos y ríos. Estos ríos, muchos de los cuales son glaciares, han trazado sus cursos a través de esta tierra tan diversa. Y, en algunos casos, se topan con un enorme desnivel, dando lugar a cataratas de muchas formas y tamaños.
De entre ellas, Háifoss destaca por su altura y ubicación remota en la parte sur de las Tierras Altas. Esta potente cascada, la cuarta más alta del país, cae dentro de un cañón profundo, creando una imagen espectacular lejos de las rutas turísticas más habituales. Pero no está sola. Tiene una vecina que se llama Granni, algo más pequeña pero igual de impresionante, haciendo que la visita sea aún mejor. Viajar hasta allí en cámper es una idea muy buena, pero tiene sus particularidades. Ven con nosotros a descubrir todo lo que hay que saber sobre este lugar.
Información clave
- Háifoss es una cascada que se encuentra en la parte sur de las Tierras Altas de Islandia.
- Mide 122 metros de alto.
- Su nombre quiere decir “cascada alta” en islandés.
¿Qué es Háifoss?
Háifoss es una de las cascadas más impresionantes de Islandia, ubicada en el valle de Fossárdalur, que es, a su vez, parte de un valle más grande, Þjórsárdalur. El agua cae verticalmente a un cañón esculpido por el río Fossá, que más adelante se une al Þjórsá, el río más largo del país. El Fossá es un río que nace en uno de los muchos glaciares que hay en las Tierras Altas.
Lo que más llama la atención de Háifoss es su imponente altura. Pero no solo eso. El paisaje volcánico que hay alrededor crea un entorno que es precioso, pero que parece sacado de otro planeta. Las rocas son rojas y negras, cubiertas en algunas partes de musgo verde. El volcán Hekla, el más activo de Islandia, se ve en el horizonte, un recordatorio de las fuerzas que han creado este paisaje. Es una zona tranquila, sin alterar, con formaciones rocosas de basalto y valles amplios que subrayan la historia geológica de Islandia. Es uno de esos sitios del país que muestran su cara más virgen y salvaje.
Aunque no es tan conocida como otras cascadas del sur que están más cerca de la costa, como Seljalandsfoss o Gullfoss, Háifoss es muy atractiva por su emplazamiento en las Tierras Altas, lejos de las rutas turísticas. Cerca hay una granja reconstruida de la época vikinga, lo que le añade aún más interés. La granja original fue sepultada por una erupción del Hekla hace varios siglos.
Información sobre la cascada Háifoss
En Islandia, la mayoría de los monumentos naturales tienen nombres muy descriptivos. Háifoss se traduce, literalmente, como “cascada alta” en islandés, un nombre que encaja a la perfección con su tamaño. Mide 122 metros de alto, siendo la cuarta más alta de Islandia por detrás de Morsárfoss, Glymur y Hengifoss. La caída es totalmente vertical, creando una única y potente cortina de agua que se estrella contra el cañón que hay debajo.
La cascada es parte del río Fossá, que se nutre de varios arroyos glaciares. Tiene un caudal más o menos estable a lo largo del año, pero a finales de primavera y principios de verano es cuando el caudal es más elevado. Su vecina, Granni, está al lado, aunque es algo más pequeña y menos potente. El río se divide en dos un poco más arriba, creando dos cascadas diferentes. Tras la caída, vuelven a juntarse. El cañón que las envuelve tiene columnas de basalto y partes verdes en verano que crean un bonito contraste con las oscuras rocas volcánicas. Juntas forman una imagen espectacular que se observa desde un mirador que está en el lado opuesto del cañón y cerca de un aparcamiento.

Dónde está la cascada Háifoss y cómo llegar
Háifoss se encuentra en la parte sur de las Tierras Altas de Islandia, dentro del valle de Þjórsárdalur. Las Tierras Altas ocupan la parte central de la isla. Es una región muy extensa y sin población, con cordilleras bien altas y valles profundos. La mejor manera de llegar y, francamente, prácticamente la única, es alquilar una cámper o un coche. No hay transporte público hasta este lugar tan aislado, por lo que necesitarás un vehículo propio para llegar. Sin embargo, la última parte del trayecto es por una carretera de grava bastante irregular, por lo que vas a necesitar una cámper todoterreno para poder lidiar con la carretera.
Si vienes desde Reikiavik, la distancia total son 140 kilómetros. Coge la Ring Road, cuyo nombre oficial es Ruta 1, hacia el este y conduce hasta que llegues a la ciudad de Selfoss. Cruza la ciudad y, 15 kilómetros después, gira a la izquierda hacia la Ruta 30. Continúa durante 18 kilómetros y gira a la derecha a la Ruta 32, que va por el valle del río Þjórsá. Tras un rato, verás una carretera de grava que sale a la izquierda, con un cartel que dice “Láxargljúfur”. Esa es la Ruta 332, que lleva directamente al aparcamiento que hay al lado de Háifoss.
Esta última carretera es accidentada y con baches, y puede ser resbaladiza si ha llovido. Es obligatorio llevar un vehículo 4x4 para ir por esa carretera, ya que conducir con un coche convencional por esa carretera puede ser peligroso. Además, es ilegal y puede acarrear multas.
Qué ver y hacer cerca de la cascada Háifoss
Háifoss se visita junto con Granni, su vecina. Las dos cascadas comparten el cañón y el mirador, por lo que verás dos monumentos naturales impresionantes de una tacada.
Cascada Granni
Justo al lado de Háifoss, Granni crea cierto contraste con su caída de menor potencia. Unos 200 metros antes del acantilado, el río Fossá se divide en dos brazos, cada uno con su cascada. Aunque es imponente, Granni es algo más pequeña que Háifoss. Mide 101 metros de alto, que sigue siendo una barbaridad. Su nombre quiere decir “vecino/a” en islandés, un nombre que le va como anillo al dedo, ya que las dos se complementan sin restarle importancia a la otra. Hay un sendero que, al recorrerlo, ofrece distintos puntos de vista, con el sonido de las cascadas como única banda sonora.
La caída de Granni no es tan limpia como la de Háifoss, generando varias cascadas más pequeñas en la parte baja. Háifoss domina la escena, mientras que Granni aporta profundidad y variedad.

Gjáin
Hay un pequeño desvío en la Ruta 32, la carretera que lleva a Háifoss, por el que se llega a Gjáin, un valle fértil considerado por los islandeses como un paraíso escondido. Esta pradera verde, de pequeño tamaño, tiene un río que crea una serie de cascadas pequeñas que caen en pozas de agua cristalina, rodeadas de vegetación y rocas volcánicas. Hay varios senderos que atraviesan la zona, lo que es genial para darse un paseo o hacer picnic. El contraste entre este valle verde y el terreno baldío de las Tierras Altas hace que parezca un oasis. Como el clima en esta región es tan duro en invierno, no hay bosques ni apenas vegetación, por lo que este sitio destaca por su colorido. En verano, el musgo y las flores cubren el suelo, creando un enclave que parece sacado de un cuento de hadas.
El valle está protegido del viento, por lo que las plantas pueden florecer en un entorno más adecuado que el que hay alrededor del valle. Uno de los senderos es circular y va alrededor del valle. Se tarda una hora en recorrerlo y pasa por cuevas de lava y arroyos.

Stöng í Þjórsárdal
Esta granja reconstruida de la época vikinga es una ventana al pasado medieval de Islandia. La granja Stöng original fue destruida por una erupción del volcán Hekla en el año 1104 y quedó enterrada bajo la ceniza. Ha sido reconstruida cerca recreando el estilo de casa larga con techo de hierba e interior sencillo. Es una parada rápida para descubrir el patrimonio cultural del país y ver cómo los primeros colonos de la isla, que llegaron de Escandinavia, vivían. Se puede entrar en los edificios y ver el mobiliario y herramientas de la época, siendo fácil imaginar cómo era la vida en el valle hace siglos. Hay paneles informativos que explican la excavación arqueológica y el impacto de la erupción. Su ubicación junto al río crea una atmósfera fantástica, con el Hekla visible en la distancia, una silueta imponente que recuerda el poder de la naturaleza. Combinar esta visita cultural con las cascadas hace que sea muy sencillo entender la historia de esta región.

Hjálparfoss
También junto a la Ruta 32, Hjálparfoss es otra cascada que forma parte del río Fossá. Está a unos cuantos kilómetros río abajo de Háifoss, justo antes del punto donde el río Fossá se une al Þjórsá. Aquí, el río se divide en dos brazos que se unen tras la caída en una poza rodeada de formaciones de basalto. La cascada se separa alrededor de una isla de roca, creando una caída doble. Hay un aparcamiento junto a la carretera y, desde ahí, un camino corto que lleva a un mirador muy bonito. El nombre significa “cascada de ayuda”, ya que aquí, en el pasado, los viajeros que atravesaban las Tierras Altas solían parar a beber agua.

Laguna Secreta (Gamla Laugin)
Situada en el pueblo de Flúðir, esta piscina natural de agua caliente es un sitio estupendo en el que disfrutar de una de las mejores experiencias de la cultura islandesa: un baño termal. Los islandeses acuden a balnearios y ríos termales naturales para relajarse, socializar e, incluso, hacer negocios. No es tan solo una práctica relajante, sino que tiene numerosos beneficios para el cuerpo. La Laguna Secreta, Gamla Laugin en islandés, es la piscina termal más antigua del país. Abierta en 1891, la zona de baño principal se nutre de un río termal natural y mantiene una temperatura constante a lo largo del año de 38-40 °C. Las instalaciones cuentan con vestuarios, duchas y una cafetería. Se pueden alquilar bañadores y toallas.

Reserva natural de Fjallabak
La reserva natural de Fjallabak es un área protegida que cubre buena parte de las Tierras Altas. El nombre significa “detrás de las montañas” y posee varios ecosistemas, como coloridas montañas de riolita, campos de lava y zonas de actividad geotérmica. La reserva tiene una extensa red de senderos que cruzan distintos paisajes, con opciones de ver zorros árticos y perdices nivales. La reserva tiene una política de conservación muy estricta, por lo que no te salgas de los caminos señalizados para no dañar el frágil ecosistema. Es genial para hacer excursiones de un día o rutas de varios días.

Landmannalaugar
Conocida por sus montañas de colores y ríos termales, Landmannalaugar es una de las zonas más espectaculares de las Tierras Altas. Su rasgo más distintivo son las montañas de riolita, que tienen colores diversos debido a los depósitos de minerales, que crean tonos rosas, rojos, naranjas, amarillos, verdes y azules. Hay varios senderos para explorar la zona, de distinta longitud y nivel de dificultad. Después te puedes relajar en los baños naturales de Landmannalaugar. Hay una zona de acampada y una tienda pequeña al lado. Esta área es el punto de partida del sendero Laugavegur, la ruta de senderismo más famosa de Islandia. Es un itinerario de 55 kilómetros, que se completa en 3 o 4 días, y acaba en el precioso valle de Þórsmörk. A Landmannalaugar se llega por carreteras F y solo se puede acceder entre junio y septiembre.

Dónde dormir cerca de la cascada Háifoss
Aunque Háifoss está en un sitio un tanto remoto, hay varios campings cerca donde se puede pasar la noche con la cámper. A los islandeses les encanta ir de camping, por lo que siempre hay uno cerca. Dormir en medio de un paraje natural impresionante puede resultar muy tentador, pero la acampada libre es ilegal en Islandia, así que quédate en zonas habilitadas.
Landmannahellir
Distancia a Háifoss: 60 km. Abierto: de junio a mediados de septiembre.
Está un poco lejos de Háifoss, pero es un sitio muy bueno para dormir en las Tierras Altas. Está equipado con varias cabañas y una zona de acampada. Las cabañas tienen calefacción, agua corriente, zona para cocinar y un aseo, pero es necesario reservarlas con antelación. La zona de acampada es bastante amplia, apta para cámperes y tiendas, con acceso a aseos, duchas y agua corriente. Hay un cabaña comunitaria donde se puede cocinar, comer o pasar el rato si se desata una tormenta. Es básico, pero no va demasiada gente.
Camping Árnes
Distancia a Háifoss: 43 km. Abierto: del 15 de mayo al 15 de septiembre.
Situado en un bosque en el valle de Þjórsárdalur, este sitio tiene parcelas resguardadas para cámperes. Las instalaciones cuentan con aseos, duchas, enchufes eléctricos (unos 60), lavadora, zona de juegos para niños, campo de fútbol, un pequeño albergue, cafetería/tienda y centro de visitantes con exposiciones multimedia sobre la región del río Þjórsá. Su cercanía a servicios y una piscina hacen que sea genial para estancias más largas.
Camping Álfaskeið
Distancia a Háifoss: 60 km. Abierto: todo el año (servicios reducidos en invierno).
Cerca de Flúðir, este camping es bastante amplio, con instalaciones básicas. Cuenta con una pequeña cabaña con aseos y lavabos con agua fría. No hay agua caliente ni electricidad en el camping. Hay varios senderos cerca y la ubicación, en una pradera verde, es preciosa.
Camping de Flúðir
Distancia a Háifoss: 65 km. Abierto: de mayo a septiembre.
Flúðir es una aldea pequeña y agradable que tiene su propio camping. Cuenta con espacio para cámperes e instalaciones modernas. Tiene aseos, duchas, wifi, lavandería, zona de barbacoa y zona de juego para niños. También tiene una tienda pequeña con artículos básicos como comida y suministros de camping. Como está muy cerca del centro del pueblo, se puede ir andando a tiendas y bares. La Laguna Secreta está en este pueblo.
Camping Faxi
Distancia a Háifoss: 80 km. Abierto: de mayo a septiembre.
Está cerca de la cascada Faxi, en el Círculo Dorado, con parcelas de césped y aseos, fregaderos con agua fría, electricidad y mesas de picnic. También tiene una cafetería que sirve comida y bebida.
Camping Geysir
Distancia a Háifoss: 89 km. Abierto: de mayo a septiembre.
Está frente al área geotérmica de Geysir y tiene parcelas muy amplias para furgonetas. Dispone de aseos, duchas, electricidad, wifi y lavadora. Hay un restaurante cruzando la carretera, así como un campo de golf. El emplazamiento es único, pero se llena bastante en verano.
Úthlíð Cottages
Distancia a Háifoss: 86 km. Abierto: todo el año.
Este sitio está en un precioso entorno rural, con parcelas para cámperes rodeadas de árboles. Tiene aseos, duchas, electricidad, lavandería, restaurante con wifi gratis, piscina, zona de juego para niños y jacuzzis. También se pueden alquilar cabañas si prefieres algo más de comodidad. La zona de acampada es bastante grande y no hace falta reservar con antelación.
Camping Skjól
Distancia a Háifoss: 89 km. Abierto: de mayo a septiembre.
A medio camino entre Gullfoss y el área geotérmica de Geysir, Skjól es un camping bien equipado con aseos, duchas, enchufes eléctricos, wifi gratis, zona de barbacoa y zona de juego para niños. Tiene un bar que sirve comida y bebida.

Las estaciones en Háifoss
Como la mayoría de las cosas que vas a ver en Islandia están al aire libre, como Háifoss, el tiempo es un elemento clave a considerar. Aquí te dejamos un análisis por estaciones.
Verano (junio a agosto)
Es la mejor época para ir a Háifoss. Las carreteras están despejadas y secas; hay muchas horas de luz natural, casi 24 al día a finales de junio. En otras estaciones, el clima puede provocar que algunas de las carreteras que llevan a Háifoss cierren. La temperatura se mueve entre 10 y 15 °C. Con el clima más cálido, la nieve se derrite, por lo que la cascada está en su caudal máximo. El tiempo es, por lo general, bueno, aunque siempre hay posibilidades de que llueva. Es temporada alta, lo que quiere decir más turistas, aunque es un sitio al que no va mucha gente.
Otoño (septiembre y octubre)
Menos gente y los colores cambiantes del otoño, que le dan un aspecto diferente a Háifoss. Los días son más cortos, pero el tiempo es aún suave, entre 5 y 10 °C. Las carreteras se suelen embarrar tras la lluvia, sobre todo las secundarias de grava, y algunas empiezan a cerrar. Es temporada baja y no muchos turistas se acercan a ver la cascada, por lo que podrás disfrutar de una visita tranquila.
Invierno (noviembre a marzo)
El acceso se complica con hielo y nieve en las carreteras. Lo mejor que puedes hacer para lidiar con unas condiciones difíciles es alquilar una cámper 4x4. Incluso así, es posible que algunas carreteras en la zona donde está Háifoss cierren si el tiempo es muy malo. La temperatura baja a -5 a 0°C y apenas hay entre 4 y 6 horas de luz al día.
Primavera (abril y mayo)
Con el avance de la estación, la nieve se va derritiendo, lo que aumenta el volumen de agua de la cascada. La temperatura sube gradualmente tras el largo invierno, moviéndose entre 0 y 10 °C, pero en algunos senderos puede seguir habiendo hielo, así que ten cuidado. Las carreteras van abriendo poco a poco y apenas hay turistas.

Qué llevar en la maleta para ir a la cascada Háifoss
- Botas impermeables de senderismo. Independientemente de la estación, siempre hay posibilidad de lluvia.
- Ropa a capas. Es la mejor manera de lidiar con los cambios de temperatura tan habituales en Islandia. Capa base térmica; lana o polar para la intermedia; capa exterior impermeable.
- Chaqueta y pantalones impermeables.
- Gorro, guantes y calcetines cálidos, ya que el viento puede hacer bajar la temperatura de repente.
- Comida y agua. No hay tiendas, bares ni restaurantes cerca de Háifoss.
- Batería portátil para excursiones largas. No querrás quedarte sin batería. Además, no todos los campings tienen acceso a electricidad.
- Mochila pequeña para llevar tus cosas, mejor si tiene cobertura impermeable.

Consejos de viaje
- Lleva una cámper todoterreno para la carretera de grava que lleva a Háifoss. En invierno es absolutamente indispensable. En las otras estaciones, su mayor altura y motor más potente hacen que sea más fácil ir por carreteras complicadas.
- Mira el estado de las carreteras antes de salir para evitar sorpresas.
- Llega temprano por la mañana o bien entrada la tarde en verano para que haya menos gente.
- No te salgas de los caminos para proteger el medioambiente.
- Llena el depósito en ciudades como Selfoss antes de adentrarte en el valle, no hay gasolineras allí.
- Descarga mapas sin conexión o lleva uno en papel. Puede haber poca o ninguna cobertura en las Tierras Altas.
- Mira el pronóstico del tiempo cada día, incluso varias veces al día. Las condiciones pueden variar rápidamente.
- No dejes huella. Llévate toda la basura que generes para conservar este enclave natural.
Conclusión
En cuanto a las cascadas se refiere, no hay muchas en Islandia que sean tan impresionantes como Háifoss. Es una de las más altas del país; visitarla es una experiencia inolvidable. Es relativamente fácil llegar, tiene una vecina, Granni, que mejora la visita y hay otros monumentos naturales cerca que la convierten en un destino de primer nivel. Si vas a hacer un viaje en cámper por Islandia, Háifoss debería estar en tu lista.




