
Guía de viaje de las aguas termales de Hvammsvík
Si estás pensando en Hvammsvík, seguramente es porque te apetece algo tranquilo y muy conectado con la naturaleza. Aquí no hay nada que hacer con prisas. Llegas, te metes en el agua y dejas que el lugar te vaya bajando el ritmo poco a poco.
A continuación tienes todo lo que necesitas saber para sacarle el máximo partido a una visita a estas increíbles aguas termales.
Vistazo a las aguas termales de Hvammsvík
Hvammsvík Hot Springs es un conjunto de piscinas geotérmicas naturales situadas justo al borde del océano Atlántico, a unos 45 minutos de Reikiavik, en el fiordo de Hvalfjörður (Fiordo de las Ballenas). En total hay ocho piscinas, todas integradas en la roca natural y alimentadas por agua caliente que brota del subsuelo y se mezcla con agua del mar.
Lo que realmente distingue a Hvammsvík es su ubicación, pegada al Atlántico. El océano entra y sale con las mareas, así que las piscinas están en constante cambio. Un día el agua está más caliente y al siguiente templada. A veces aparecen focas nadando cerca y, en invierno, no es raro ver auroras boreales mientras estás en el agua.
No es un lugar pensado para impresionar ni para lucirse. Simplemente está ahí, tal como es, y tú tienes la suerte de poder disfrutarlo.

Qué hace único a Hvammsvík
Hvammsvík no es un sitio pulido ni controlado al detalle. Hay ocho piscinas, todas excavadas en roca natural y llenas de agua geotérmica que llega directamente del interior de la Tierra. El océano no se mantiene al margen: forma parte de la experiencia.
Por eso, nada permanece igual durante mucho tiempo. Una piscina que te parece muy caliente al llegar puede sentirse bastante más fresca una hora después. Las mareas, las olas y el clima influyen continuamente en el estado de las piscinas en cada momento.
Además, el lugar tiene una historia larga e interesante. Aquí ya vivía gente alrededor del año 900 d.C., en plena época vikinga. Durante la Segunda Guerra Mundial, el fiordo se utilizó como una importante base naval aliada conocida como Falcon Beach. En su momento de mayor actividad, hubo unos 40.000 soldados y cerca de 200 barcos en la zona. Algunos de los edificios actuales se levantan sobre antiguas estructuras militares de aquella época.
La fauna también forma parte del paisaje. Las focas aparecen a menudo y nadan muy cerca de las piscinas. Y, de vez en cuando, alguna ballena cruza el fiordo, lo que suele dejar a todo el mundo en silencio durante unos segundos.
Distancia desde Reikiavik y accesibilidad
Hvammsvík está a unos 55 minutos en coche de Reikiavik. Se toma la Ruta 1 hacia el norte y, antes de llegar al túnel de Hvalfjörður, se gira a la derecha por la Ruta 47. El trayecto es sencillo y está bien señalizado.
Cuando llegas, tienes la sensación de haber dejado la ciudad atrás sin haberte ido demasiado lejos. No hay ruido ni sensación de prisa. Llegas… y ya está.
Ubicación y entorno natural
Hvalfjörður es amplio y silencioso. El fiordo se adentra hacia el interior, con montañas que se elevan de forma abrupta a ambos lados. No es un paisaje espectacular en el sentido más llamativo, sino algo más sobrio y sereno. Simplemente está ahí, transmitiendo calma.
Entorno del fiordo y características de la costa
El entorno es ideal para bañarse al aire libre. Las montañas protegen bastante del viento y el fiordo mantiene el agua más tranquila que en mar abierto. Estás fuera, pero no te sientes expuesto.
La playa es de arena volcánica negra. Las piscinas están justo al lado, con columnas de vapor elevándose en el aire. El color del agua cambia según la luz, pasando del azul oscuro al verde.
El océano siempre está presente. Con la marea alta, las olas pueden entrar en algunas piscinas o incluso cubrirlas durante un rato. Con la marea baja, el agua suele sentirse más caliente. Todo va cambiando a lo largo del día y lo notas al moverte de una piscina a otra.
Cómo llegar desde Reikiavik
Desde Reikiavik, conduce hacia el norte por la Ruta 1 durante unos 30 minutos. Antes del túnel, gira a la derecha por la Ruta 47 y síguela durante unos 20 minutos hasta que veas las señales de Hvammsvík.
El trayecto ya te va poniendo en situación. El fiordo se va abriendo poco a poco y, cuando llegas, tu ritmo ya ha bajado casi sin darte cuenta.
El aparcamiento es gratuito y está cerca, aunque no justo al lado de las piscinas. Hay que caminar un poco antes de llegar al agua, lo que ayuda a que la zona se mantenga tranquila y sin aglomeraciones.
Si no tienes coche, hay traslados en autobús desde Reikiavik a partir de unos 110 euros. A menudo se ofrecen junto con entradas o visitas organizadas.
La experiencia en las aguas termales
En Hvammsvík hay ocho piscinas. Ninguna es igual a otra y esa es precisamente la gracia. Algunas son pequeñas y muy calientes. Otras son más grandes y más frescas. No hace falta seguir ningún plan: te mueves, pruebas y te quedas donde más a gusto estés.
Al estar tan cerca del océano, la experiencia cambia según el día. Las mareas influyen. El tiempo influye. A veces incluso la hora marca la diferencia.
Piscinas geotérmicas y alimentadas por el océano
El agua caliente procede de fuentes geotérmicas subterráneas y suele estar entre 35 y 40 °C. Esa agua fluye directamente hacia las piscinas situadas en la costa.
Al mismo tiempo, el agua fría del Atlántico entra y sale con las mareas. Esa mezcla es la que hace que la temperatura y la sensación de cada piscina cambien constantemente.
Las piscinas más protegidas entre las rocas suelen mantenerse más calientes. Las más expuestas al océano cambian mucho más. Cuando el tiempo está revuelto, algunas pueden enfriarse bastante o quedar cubiertas por las olas durante un rato.
Aquí nada se ajusta de forma artificial ni se mantiene estable.
Variaciones por mareas y diferencias de temperatura
Con la marea baja, las piscinas suelen estar más calientes porque entra menos agua del mar. Cuando la marea sube, algunas se enfrían bastante.
Por eso, la mayoría de la gente no se queda en una sola piscina todo el tiempo. Se va moviendo, probando distintas opciones y adaptándose a los cambios.
Baño de vapor y opción de agua fría
Dentro del edificio principal hay un baño de vapor geotérmico que utiliza vapor natural de las propias fuentes. Es más caliente que las piscinas exteriores y se siente bastante intenso.
También puedes entrar directamente al océano Atlántico si te apetece un chapuzón frío. El agua suele estar entre 4 y 8 °C. Pasar del agua caliente al mar frío es un choque potente, pero es algo que aquí se hace desde hace generaciones. Resulta incómodo durante unos segundos y, de repente, te sientes completamente despejado.
Cultura y etiqueta del baño en Islandia
Es obligatorio ducharse sin bañador antes de entrar en las piscinas. El agua no lleva productos químicos, así que este paso es clave para mantenerla limpia.
Hay duchas privadas si las prefieres. Las duchas compartidas son totalmente normales en Islandia y no es algo que a los locales les resulte extraño.
En las piscinas se mantiene un ambiente tranquilo. Algunas personas charlan en voz baja. Otras prefieren el silencio. Si haces fotos, se espera que tengas en cuenta a quienes te rodean.
Servicios, comida e instalaciones
Hvammsvík apuesta por la sencillez. Tienes lo necesario y nada más.
Vestuarios e instalaciones básicas
El edificio principal cuenta con vestuarios compartidos y privados, con taquillas seguras. Todas las entradas incluyen champú, acondicionador y gel corporal.
Las entradas más completas incluyen el alquiler de toalla y escarpines. Si eliges una opción más económica, llevar tu propia toalla te ayudará a ahorrar. Todo funciona sin efectivo y cualquier gasto se carga directamente a tu pulsera.

Oferta del Bistro & Bar Stormur
Stormur Bistro abre de 11:00 a 19:30. Lo más popular es la sopa de marisco, una sopa cremosa servida con pan de masa madre recién hecho. Después de pasar un buen rato en el agua caliente, sienta de lujo.
También hay un bar dentro de una de las piscinas. Puedes pedir cerveza islandesa, vino, cócteles o chupitos “wellness” elaborados con algas locales. Todo se carga a la pulsera, así que no tienes que preocuparte de llevar nada encima.
Los precios de la comida son los habituales para un lugar remoto de Islandia. La mayoría de los platos cuestan entre 18 y 25 euros. No es barato, pero la calidad es buena y los ingredientes son locales.
Precios, horarios y reservas
Hay tres tipos de entrada, según el nivel de comodidad que busques.
Estructura de precios
Las opciones son:
- Paquete Natural (40–61 euros): acceso a las piscinas y al baño de vapor, vestuarios exteriores, caja de seguridad para objetos de valor y productos básicos de higiene.
- Paquete Clásico (55–75 euros): incluye vestuarios interiores con taquillas privadas y duchas.
- Paquete Confort (76–97 euros): incluye el alquiler de toallas, escarpines y una bebida gratuita.
Los precios varían según el día y la hora. Las mañanas entre semana suelen ser más baratas que las tardes y los fines de semana. Si tienes pensado alquilar una toalla y comprar una bebida, el Paquete Confort suele compensar.
Horarios y acceso estacional
Hvammsvík abre todos los días de 10:30 a 20:30. La última entrada es a las 19:00. El bistró cierra a las 19:30.
Está abierto todo el año, salvo en casos de condiciones meteorológicas extremas. En invierno es muy habitual visitarlo, sobre todo cuando hay nieve.
Reservas y control de aforo
Es obligatorio reservar online con antelación. No se aceptan visitas sin reserva.
Al hacer la reserva, eliges la fecha, la franja horaria y el tipo de entrada. Hay una ventana de llegada de una hora y el número de visitantes está limitado para que nunca se sienta abarrotado.
Los fines de semana, los festivos y las tardes de verano se llenan rápido. Los horarios con menos demanda suelen ser más tranquilos y también más baratos.

Mejor época para visitar
Hvammsvík se vive de forma distinta según cuándo vayas y no hay una estación equivocada.
Acceso durante todo el año y atractivos por temporada
Las termas están abiertas todo el año. Las tormentas fuertes pueden provocar cierres puntuales, pero por lo general siempre es accesible. Estar en agua caliente mientras fuera hace frío es parte esencial de la experiencia.
Invierno: posibilidad de ver auroras boreales
De noviembre a marzo, hay bastantes posibilidades de ver auroras boreales desde las piscinas. El fiordo tiene muy poca contaminación lumínica, lo que ayuda mucho.
El contraste entre el aire frío y el agua caliente es más intenso en invierno. Moverse entre piscinas puede resultar frío, así que conviene llevar ropa de abrigo.
Verano: Sol de Medianoche y días largos
En verano, especialmente entre junio y agosto, hay casi luz constante. No hay prisa y puedes disfrutar del fiordo con buena visibilidad a cualquier hora.
El verano es más cómodo en cuanto a temperatura, pero también es la época más concurrida y más cara.
Consideraciones meteorológicas
El tiempo en Islandia cambia rápido, sea cual sea la estación. Vestirse por capas siempre ayuda y merece la pena consultar la previsión antes de ir.
En invierno, la Ruta 47 puede estar helada. Si no te sientes cómodo conduciendo en esas condiciones, el traslado en autobús es la opción más sencilla.

Comparación de Hvammsvík con otras aguas termales
Islandia tiene muchas aguas termales y Hvammsvík no intenta competir con los grandes complejos. Va a su propio ritmo y eso hace que las diferencias sean claras.
Hvammsvík vs Blue Lagoon
El Blue Lagoon (la Laguna Azul) es enorme y está muy organizada. El agua es de un azul lechoso; los recorridos están perfectamente definidos y todo funciona con horarios muy marcados. Reservas, entras y sigues la experiencia junto a muchísima gente.
Hvammsvík es más pequeña y mucho más libre. El agua es geotérmica clara mezclada con agua de mar, no con residuos de una central eléctrica. Las piscinas son de roca natural, no de hormigón. Hay un solo bistró en lugar de varios restaurantes y no se ofrecen tratamientos de spa.
Blue Lagoon recibe miles de visitantes al día y todo está muy controlado. Hvammsvík limita el aforo, así que no estás pendiente del reloj todo el tiempo.
Los precios parten de cifras similares, con entradas a Blue Lagoon desde unas 9.000 ISK, pero se encarecen bastante al añadir extras.

Hvammsvík vs Sky Lagoon
Sky Lagoon está más cerca de Reikiavik y está diseñada como una experiencia muy planificada. Tiene un borde infinito, un ritual de baño y todo es predecible y controlado.
Hvammsvík no tiene rituales ni un recorrido fijo. Las piscinas cambian con las mareas y la experiencia depende del día en que vayas.
Sky Lagoon es ideal si buscas algo pulido y constante. Hvammsvík encaja mejor si te gusta que las cosas cambien y no estén totalmente bajo control.

Experiencias naturales vs spas comerciales
La diferencia principal es el control. Lugares como Blue Lagoon o Sky Lagoon deciden absolutamente todo: desde la temperatura del agua hasta cuánto tiempo pasas allí.
Hvammsvík no. Las mareas, el tiempo y el océano mandan. A algunas personas les encanta. A otras no tanto.
No es mejor ni peor. Simplemente es otro tipo de experiencia.
Atracciones cercanas
Puedes visitar Hvammsvík por sí sola, pero hay algunas paradas cercanas que encajan muy bien si quieres completar la visita.
Cascada Glymur
Glymur es la segunda cascada más alta de Islandia y está a unos 30 minutos más adentro de Hvalfjörður. La ruta de senderismo dura entre 3 y 4 horas de ida y vuelta y atraviesa un cañón fluvial antes de llegar a la cascada, que cae desde una altura de 198 metros.
Mucha gente hace primero la ruta de Glymur y luego se relaja en Hvammsvík. Es una combinación que tiene todo el sentido.

Museo de Guerra y Paz de Hvalfjörður
Es un museo pequeño centrado en el fiordo durante la Segunda Guerra Mundial, cuando se utilizó como base naval aliada. Explica cómo era la vida cotidiana en aquella época e incluye información relacionada con la historia militar de Hvammsvík.
Está muy cerca y se visita en poco tiempo, pero abre sólo de mayo a finales de septiembre.

Integración en una ruta por el oeste de Islandia
Hvammsvík encaja perfectamente en una ruta por el oeste de Islandia. Es una parada ideal de camino a glaciares, cuevas o la península de Snæfellsnes.
Algunas personas lo usan para relajarse después de varios días intensos. Otras empiezan su viaje aquí y continúan hacia el oeste.

¿Quién debería visitar Hvammsvík?
Hvammsvík no es para todo el mundo y conviene tenerlo claro antes de ir.
Visitantes ideales: naturaleza y bienestar
Si te gustan los lugares auténticos y que cambian a lo largo del día, Hvammsvík es una muy buena opción. Es ideal para personas a las que no les importa adaptarse a condiciones cambiantes y pasar tiempo al aire libre.
Si disfrutas del contraste entre el frío y el calor y de experiencias tranquilas, lo más probable es que te encante.
Perfecto para parejas y viajes sin prisas
Hvammsvík funciona especialmente bien para parejas. Es tranquilo y, al haber aforo limitado, nunca se siente masificado.
También encaja muy bien con el slow travel. Si te gusta quedarte varias horas en un mismo sitio sin ir corriendo de un lado a otro, este lugar es ideal.
Quién podría preferir otras opciones
Si buscas muchos servicios, tratamientos de spa o una experiencia muy estructurada, otras aguas termales pueden encajarte mejor.
Los grupos grandes o las familias con niños muy pequeños pueden encontrar el entorno natural algo más complicado. Además, la ubicación requiere un poco más de planificación que otras termas más cercanas a Reikiavik.
Si te gusta que todo sea predecible, Hvammsvík puede resultarte más frustrante que relajante.
Conclusión
Hvammsvík es sencilla en esencia: agua caliente junto al océano, en un fiordo tranquilo y cargado de historia.
La experiencia cambia cada día. Las mareas influyen. El tiempo también. Aquí no controlas gran cosa.
Si eso te atrae y no buscas algo pulido ni perfectamente organizado, Hvammsvík hace exactamente lo que promete… y lo hace muy bien.





