
Grindavík, una ciudad rodeada de erupciones volcánicas y aguas termales
La mayoría de los viajeros que vienen a Islandia lo hacen atraídos por, principalmente, los impresionantes monumentos naturales que hay en el país. Otros, sin renunciar a la naturaleza islandesa, también buscan acercarse a la rica e intensa vida cultural que llena cada rincón de la isla. Y algunos van más allá y se acercan a los lugares en los que los volcanes han tenido actividad reciente, ya que Islandia es de los países más activos del mundo en ese sentido.
¿Y si te dijéramos que hay un lugar que combina esos tres elementos? Bienvenido a Grindavík, un tranquilo pueblo de pescadores en la costa suroeste con un enorme patrimonio marítimo y espectaculares paisajes volcánicos. Aquí, la actividad volcánica y la cultura nacional van de la mano. Y, al mismo tiempo, está muy cerca de los mejores monumentos naturales de esta parte del país. ¿Buscas también balnearios termales? Pues el más famoso de todos está a tan solo unos minutos de Grindavík. Para viajeros en cámper, este pueblo ofrece acceso a varios campings y a rutas preciosas, permitiendo que puedas aparcar cerca de campos de lava y despertar con vistas al océano.
Información clave
- Grindavík es un pueblo de pescadores situado en la costa suroeste de Islandia.
- Está muy cerca del Blue Lagoon, el balneario termal más famoso del país.
- Es una zona volcánicamente activa y la última erupción se produjo en julio de 2025.
¿Qué es Grindavík?
Hay muchos pueblos y aldeas a lo largo de la costa de Islandia que muestran la fuerte conexión que esta nación tiene con el mar. Y Grindavík es uno de los más importantes en la península de Reykjanes. Esta región, cuyo nombre en islandés es Suðurnes, es una de las ocho que componen el país.
Grindavík es un pueblo de pescadores, con una población de 3.600 habitantes que viven, principalmente, del mar. El pueblo está en una bahía natural, una de las pocas que hay en Islandia, y está rodeado de campos de lava y acantilados. En Islandia, la costa es bastante accidentada y está compuesta, en su mayor parte, por acantilados. Sin embargo, Grindavík está en una zona llana. La arquitectura local es sencilla, no muy diferente a otras partes del país, pero muchos edificios están pintados de colores vibrantes que resaltan frente a un entorno de rocas oscuras.
Fundada en el siglo XVI, el nombre de la ciudad viene del nórdico antiguo. En esa lengua, “grind” significa "puerta", mientras que “vík” es la palabra islandesa para "bahía". Así que el nombre se puede traducir como “puerta de la bahía”. Se cree que el origen del nombre hace referencia a la ubicación del pueblo. En el pasado, muchos marineros lo usaban como puerto seguro al navegar por las difíciles aguas del océano Atlántico Norte.

Historia de Grindavík
Las raíces de Grindavík se remontan a principios del siglo XVI, cuando se erigió como un importante centro pesquero en la costa sur de Islandia. Ha habido asentamientos en la zona desde mucho antes, pero esa es la fecha en la que oficialmente se fundó la ciudad. Los primeros habitantes vivían del mar, gracias a la pesca de bacalao, arenque y otras especies. Al principio trabajaban en edificios rústicos y sencillos que, en la actualidad, se han convertido en plantas de procesamiento modernas.
La bahía natural en la que se asienta la ciudad la ha protegido de las tormentas del Atlántico durante siglos. Aunque las condiciones en esta parte del océano suelen ser duras, los barcos tenían aquí un puerto seguro al que volver. Incluso los marineros que estaban de paso buscaban cobijo aquí cuando las condiciones no eran buenas en mar abierto. Pero el mar no es el único elemento con el que los vecinos han tenido que lidiar. Durante siglos, los habitantes de Grindavík han aprendido a vivir junto a erupciones volcánicas y condiciones climáticas extremas. Es una comunidad que ha prosperado por su resiliencia y capacidad de adaptación.
En el siglo XX, la pesca aumentó gracias a las mejoras tecnológicas, que han hecho de Grindavík un importante centro de exportación pesquera. Aun así, la pesca no es la única industria local. En los últimos años, el turismo se ha desarrollado bastante, sobre todo por la cercanía del pueblo al Blue Lagoon. Esto ha venido acompañado de un impulso de la cultura y la gastronomía local. Hoy en día, el pueblo combina su patrimonio marítimo con alternativas de ocio para turistas, manteniendo sus tradiciones en el museo marítimo y usando la energía geotérmica para una forma de vida ecológicamente sostenible.

Dónde está Grindavík y cómo llegar
Como ya hemos mencionado, Grindavík se encuentra en la península de Reykjanes, la punta suroeste de Islandia. El pueblo está a 50 kilómetros de Reikiavik y a 25 del Aeropuerto Internacional de Keflavík. Tiene una ubicación muy buena, cerca de todo lo que hay que ver en la región de Suðurnes. Para los que llegan en avión, que son la gran mayoría de los que vienen a Islandia, puede ser una estupenda primera o última parada dentro de un viaje por carretera a través del país.
Se tardan 45 minutos desde Reikiavik. Desde la capital, toma la Ruta 41, la carretera que lleva al aeropuerto de Keflavík. Antes de llegar a la ciudad de Reykjanesbær, toma la salida a la Ruta 43, que va directa a Grindavík. El trayecto es muy bonito, abriéndose paso por campos de lava.
Si vienes desde el Aeropuerto Internacional de Keflavík, Grindavík está aún más cerca, a apenas 20 minutos en coche por las Rutas 41 y 43. Se puede ir en taxi o transporte privado, pero es una alternativa bastante más cara. Si prefieres transporte público, hay autobuses que conectan Grindavík con Reikiavik y con Keflavík, aunque ir en una cámper te permite marcar el ritmo y acampar en la región.
Qué ver y hacer cerca de Grindavík
La península de Reykjanes tiene mucho que ver en un territorio relativamente pequeño. Tiene zonas termales, campos de lava y senderos preciosos por la costa. Es muy buena idea trazar un itinerario por la región y recorrerlo con tu cámper.
Museo Marítimo de Grindavík
Este museo en el centro de Grindavík exhibe herramientas de pesca, barcos antiguos y fotos que narran la historia de la comunión que existe entre el mar y el pueblo. Es un sitio tranquilo en el que aprender acerca de la cultura local antes de ir a disfrutar de la naturaleza.
Geoparque de Reykjanes
El geoparque cubre la mayor parte de la península, por lo que, técnicamente, Grindavík forma parte de él. El área que rodea el pueblo está llena de cuevas de lava, cráteres y fisuras. Uno de los elementos más llamativos son los cráteres de Eldvorp, que forman una línea en medio de un campo de musgo. Toda la zona está llena de fumarolas de vapor y coloridos depósitos de minerales. Es un área geológicamente activa.

Blue Lagoon
A solo cinco kilómetros al norte de Grindavík se halla el balneario termal más famoso de Islandia. El Blue Lagoon recibe su nombre de sus aguas de color celeste, calentadas de manera natural por la actividad geotérmica. Está en medio de un campo de lava de color oscuro y las vistas desde dentro de las piscinas son espectaculares. Aquí puedes remojarte en el agua caliente aunque la temperatura exterior sea baja. El Blue Lagoon también cuenta con tratamientos de belleza exclusivos y un restaurante muy bueno donde probar la comida islandesa. Es muy recomendable reservar con antelación, especialmente en temporada alta, ya que este célebre establecimiento es uno de los más visitados por los turistas de todo el país.

Puente entre continentes
Cerca de la punta más al suroeste de la península de Reykjanes hay un punto que conecta, simbólica y literalmente, Norteamérica y Europa. La dorsal mesoatlántica, la separación entre las placas tectónicas norteamericana y eurasiática, cruza Islandia, y este es el punto en el que se adentra en el país. Aquí puedes ir de un continente a otro en cuestión de segundos.

Área termal de Gunnuhver
Gunnuhver es una de las áreas termales más activas de la región. Aquí hay calderas de lodo burbujeante y fumarolas de vapor. Hay varios caminos de tablas que permiten explorar la zona, ya que en algunos puntos el suelo está muy caliente y no es seguro andar por él. Hay una leyenda que cuenta que hay un fantasma llamado Gunna que vive aquí.

Piscina de lava de Brimketill
En la costa, cerca de Grindavík, las olas han tallado una piscina natural en la roca volcánica. Brimketill está rodeada de acantilados y las vistas del océano son sensacionales. No está permitido el baño, ya que las olas son muy fuertes. Es, por otro lado, un lugar fantástico para hacer fotos.

Sky Lagoon
Al sur de Reikiavik está uno de los últimos establecimientos termales en abrir en Islandia. El Sky Lagoon es un balneario moderno con vistas al océano. Tiene una piscina infinita que parece fundirse con el mar. El balneario es conocido por el ritual Skjól, una experiencia de siete niveles que se adentra en la cultura islandesa del baño.

Lago Kleifarvatn
Al este de Grindavík, este profundo lago está rodeado de colinas de origen volcánico. El nivel de sus aguas fluctúa con los terremotos. Hay playas de arena negra en la orilla. Es un sitio estupendo para hacer un picnic en medio de un paisaje de aspecto lunar.

Las erupciones de 2023-2025
La península de Reykjanes, que incluye a Grindavík, ha experimentado una fuerte actividad volcánica en los últimos años. Bueno, siempre lo ha hecho, pero, desde finales de 2023, Grindavík ha estado en el foco mediático a nivel mundial debido a las erupciones que se han producido tras siglos de tranquilidad.
Todo empezó con terremotos de poca intensidad en octubre de 2023. Se registró un aumento de la concentración de magma a unos 4-5 kilómetros de profundidad bajo el sistema volcánico de Svartsengi, que está a cinco kilómetros al norte de Grindavík. En noviembre se registraron más de 20.000 temblores, el más fuerte de magnitud 5,3, que creó una fosa tectónica y dañó algunas casas y carreteras en Grindavík. Las autoridades evacuaron la ciudad cuando las grietas se abrieron más y se registraron daños en algunas infraestructuras.
La primera erupción tuvo lugar el 18 de diciembre de 2023, cuando se abrió una fisura de tres kilómetros de largo al norte de la ciudad, escupiendo lava durante tres días. Una segunda le siguió en enero de 2024, más cerca de la ciudad, destruyendo tres casas pese a las barreras que se habían instalado. Otra erupción ocurrió unos días después, dañando varias tuberías y cortando el suministro de agua en algunas partes del pueblo.
Nuevas erupciones en marzo (54 días) y mayo (24 días) originaron nuevos campos de lava, y la más grande tuvo lugar en agosto. En noviembre de 2024, una nueva erupción sepultó varias carreteras y casi alcanza el Blue Lagoon. En abril de 2025, la fisura entró de nuevo en erupción, pero fue bastante breve y no causó daños de importancia. La última se produjo en julio de 2025 y duró 20 días. Aunque las coladas de lava no tuvieron grandes consecuencias, se produjeron fuertes emisiones de gas, lo que llevó a la evacuación de algunos residentes y el Blue Lagoon tuvo que cerrar temporalmente.
Estos sucesos han servido para resaltar dos cosas acerca de Islandia. La primera, que el país está en constante evolución a nivel geográfico y geológico. Las fuerzas de la Tierra están activas y son muy fuertes aquí y pueden provocar cambios significativos en la apariencia de ciertas zonas de la isla. La segunda es que los ciudadanos han aprendido a vivir en estas condiciones. El gobierno monitoriza constantemente la actividad volcánica y geotérmica, actuando con rapidez cuando es necesario. Aunque las reparaciones tienen un elevado coste, no se han producido pérdidas de gran importancia, y el país está bien preparado para hacer frente a estas situaciones. Además, las erupciones han atraído a científicos y turistas.

Dónde dormir cerca de Grindavík
La península de Reykjanes no tiene mucha extensión, pero cuenta con varios campings a los que se puede ir con la cámper a pasar la noche. Algunos son bastante básicos, otros más completos, pero hay opciones para todos los gustos. Si vas a venir en verano, trata de reservar con antelación, ya que algunos se llenan rápido, aunque no todos aceptan reservas.
Camping de Grindavík
Distancia a Grindavík: ninguna; está en el pueblo. Abierto: de marzo a noviembre.
Por suerte, uno de los campings mejor valorados de la región está junto al centro del pueblo, cerca del puerto. Tiene instalaciones modernas con aseos, duchas, electricidad, wifi, lavadora y secadora, cocina compartida, zona para comer y hacer barbacoas y dos zonas de juegos para niños. No aceptan reservas.
Camping de Vogar
Distancia a Grindavík: 19 kilómetros al norte. Abierto: todo el año.
Situado en la costa norte de la península de Reykjanes, cerca del pueblo pesquero de Vogar, este camping está a medio camino entre Reikiavik y el aeropuerto de Keflavík. Está abierto todo el año y dispone de aseos, duchas, electricidad, wifi, zona de barbacoa y zona de juegos para niños. Además de parcelas para cámperes y tiendas, tiene tres cabañas con dos habitaciones cada una que se pueden alquilar.
Camping de Sandgerði
Distancia a Grindavík: 32 kilómetros al noroeste. Abierto: todo el año.
Este camping, que está muy cerca del aeropuerto, se encuentra en el pueblo del mismo nombre. Está muy bien valorado y tiene aseos, duchas, fregaderos al aire libre, electricidad, lavadora, secadora y wifi. También dispone de cabañas para alquilar. El centro del pueblo está muy cerca, con servicios de todo tipo a los que se puede llegar caminando.
Camping Garðskagi
Distancia a Grindavík: 36 kilómetros al noroeste. Abierto: todo el año.
Está en un extremo de la península, cerca del camping que acabamos de describir, es un sitio bastante básico, ubicado entre dos faros, con parcelas para cámperes y vistas al océano Atlántico. Tiene aseos, agua fría y caliente y electricidad para cámperes. No hay duchas, lavadora o sitio para estar en el interior.
Camping gratuito Gata
Distancia a Grindavík: 43 kilómetros al este. Abierto: todo el año, pero depende del clima.
Este camping no tiene precio fijo para huéspedes. Funciona con una caja de donación y la cantidad es a elección propia. Las instalaciones son muy sencillas, con aseos, duchas (puede que no estén operativas en invierno) y sitio en el interior para preparar la comida. En un país en el que todo es bastante caro, puede ser una opción para viajeros que vigilan el presupuesto.
Camping y Albergue Lava
Distancia a Grindavík: 41 kilómetros al norte. Abierto: de mayo a septiembre.
Este sitio está en el área metropolitana de Reikiavik, en la ciudad de Hafnarfjörður. El camping está dividido en tres zonas, una con enchufes eléctricos y dos que no tienen. Las instalaciones incluyen aseos, duchas y fregadero para los platos. También te puedes alojar en el albergue, que tiene habitaciones privadas y compartidas, con baños compartidos.

Las estaciones en Grindavík
Al hacer un viaje por carretera por Islandia, el clima puede influir mucho en la experiencia de viaje. La península de Reykjanes, donde se sitúa Grindavík, no es tan fría como otras partes del país, pero llueve bastante y hace viento. Muchos de los campings de la región abren todo el año y las carreteras suelen estar operativas, pero no está de más saber lo que te vas a encontrar en cada estación.
La primavera (abril y mayo) es la estación en la que la naturaleza empieza a despertar tras el largo invierno. La nieve va despejándose, dejando al descubierto el musgo verde que cubre los campos de lava. Las temperaturas se mueven entre 2 y 7 °C, y es bastante normal que llueva y haga viento. Por otro lado, las plantas comienzan a florecer y hay pocos turistas.
El verano (de junio a agosto) trae tiempo más suave, en torno a 10-15°C y días muy largos, casi no se hace de noche a finales de junio y principios de julio. El clima es una mezcla de sol e intervalos de lluvia ocasionales. El lado negativo es que hay más gente y los campings suelen ser más caros.
El otoño (septiembre y octubre) pinta los campos de lava con tonos rojos y naranjas, con temperaturas entre 4 y 10 °C. Los días se van acortando, pero es la época en la que la aurora boreal empieza a poder verse si la noche es clara. Hay pocos turistas y poca gente en los campings y suele haber hueco en los balnearios, pero el clima puede hacer que algunas carreteras, sobre todo las secundarias, sean intransitables a finales de esta estación.
En invierno (de noviembre a marzo), Grindavík y sus alrededores se cubren de nieve, con una temperatura media de entre -1 y 4 °C. Los días son muy cortos, apenas unas pocas horas de luz natural, y algunas carreteras cierran por temporada.

Qué llevar en la maleta para ir a Grindavík
- Chaqueta y pantalones impermeables para la lluvia y el viento repentinos.
- Botas de senderismo robustas para los caminos de lava y el terreno irregular.
- Capas cálidas, como polar y térmica, para adaptarse a los cambios de temperatura. Esto se aplica en todas las estaciones.
- Bañador y toalla para los baños termales.
- Gorro, guantes y bufanda para las épocas más frías.
- Gafas de sol y crema solar.
- Cargador portátil para aparatos eléctricos en caso de que el camping no tenga electricidad.
- Mapa físico o GPS para no depender de la cobertura telefónica.
Consejos de viaje
- Alquila una cámper 4x4 en invierno. Elige un vehículo todoterreno si vas a venir entre noviembre y marzo. También si vas a alargar tu viaje y adentrarte en zonas remotas con carreteras de grava.
- Reserva en el Blue Lagoon o el Sky Lagoon con antelación. Saca las entradas con semanas de antelación, sobre todo entre junio y agosto, cuando hay más turistas.
- Respeta la naturaleza. No te salgas de los caminos marcados para proteger el delicado musgo y las formaciones de lava, especialmente en el geoparque de Reykjanes.
- Llena el depósito en el pueblo. Echa gasolina en Grindavík, ya que apenas hay gasolineras en las áreas rurales.
- Deshazte de los desechos de manera responsable. Usa las instalaciones de los campings para desechar las aguas negras y la basura de acuerdo con las leyes medioambientales de Islandia.
- Planifica para días cortos en invierno. Entre noviembre y marzo apenas hay entre cuatro y seis horas de luz al día, así que visita los monumentos naturales cuando haya luz natural.
Conclusión
Algunos lugares de Islandia ofrecen la mezcla perfecta entre cultura local y patrimonio natural. Grindavík está en una zona que tiene un poco de ambos y es un destino genial para un viaje en cámper. Elige tu vehículo, planifica tu ruta y descubre este precioso rincón del país.

