
Morsárfoss: La cascada más alta de Islandia dentro del parque nacional más grande de Europa
Hay innumerables cascadas en Islandia. La orografía tan singular del país, esculpida por volcanes, glaciares y la separación de placas tectónicas, entre otras, ha dado lugar a montañas muy elevadas y valles profundos, cruzados en muchos casos por ríos glaciares. A menudo, estos ríos se encuentran con acantilados o desniveles pronunciados, creando cascadas que se pueden encontrar por toda la isla. Y, aunque Islandia no sea un país muy grande, hay ciertos rincones y zonas que apenas han sido explorados, produciéndose sorpresas de vez en cuando. Incluso si parece difícil no verlas.
Si te parece que eso es imposible, déjanos que te descubramos Morsárfoss, la cascada más alta de toda Islandia. No fue descubierta hasta hace pocos años. Había estado oculta bajo una gruesa capa de hielo, pero el derretimiento de los glaciares dejó al descubierto su imponente tamaño. Hoy en día se ve como sale del Vatnajökull, el glaciar más grande del país y de Europa. No es fácil llegar, pero es una parada estupenda que añadir a tu itinerario por el sur de Islandia. Prepara tus botas de senderismo y ven a descubrir este sitio único.
Información clave
- Morsárfoss es la cascada más alta de Islandia, con 228 metros.
- Se origina en Vatnajökull, el glaciar más grande del país.
- Fue descubierta en 2007.
¿Qué es Morsárfoss?
Morsárfoss no es una cascada cualquiera; es una fuerza de la naturaleza. Este magnífico elemento geográfico ha nacido como consecuencia del derretimiento del borde de Morsárjökull, una de las muchas lenguas glaciares que salen de Vatnajökull, la masa de hielo más grande de Europa. Lo primero que se ve cuando se llega es un enorme chorro de agua que cae frente a una pared de roca, con varias cascadas más pequeñas alrededor. Hay partes en que la caída no es tan vertical, sino que rebota en la pendiente.
Los alrededores son Islandia en estado puro. Acantilados de roca, trozos de hielo azul y espacios abiertos de tal extensión que hacen que uno se sienta muy pequeño. Aunque es un sitio que ha sido esculpido por las fuerzas de la naturaleza durante siglos es, a la vez, algo novedoso. Morsárfoss fue descubierta en 2007, que es cuando empezó a ser visible. Los glaciares se están derritiendo en general en todo el mundo como consecuencia del cambio climático. En este caso, el Vatnajökull, y más concretamente la lengua glaciar Morsárjökull, ha empezado a perder masa, dejando a la vista esta obra maestra de la naturaleza. Antes estaba oculta bajo el hielo, pero ahora se puede observar. Es un ejemplo más de cómo los paisajes de Islandia están en constante evolución.
Al principio, era evidente que se trataba de una cascada monstruosa, pero los científicos quisieron saber cómo de grande. Debido a su ubicación y difícil acceso, medirla ha sido algo complicado. Tras varios intentos en los que se emplearon cuerdas y varias mediciones por la roca, se la declaró, oficialmente, la más alta de Islandia. Los equipos de profesionales tuvieron que lidiar con hielo resbaladizo y condiciones en constante cambio, pero su duro esfuerzo mereció la pena.
Formación y folclore
Debido a su descubrimiento reciente, aunque no sabemos con exactitud desde cuándo existe Morsárfoss, no hay apenas eventos históricos asociados a esta cascada. La mayoría de los monumentos naturales de Islandia tienen leyendas, que son muestra de la fuerte conexión que hay entre la naturaleza y el folclore. Sin embargo, no hay sagas vikingas que hablen de Morsárfoss, al menos ninguna que sepamos, pero toda la zona parece el escenario perfecto para una historia mitológica sobre gigantes, troles y elfos.
El glaciar Vatnajökull es un mito viviente, con volcanes bajo el hielo y ríos que abren nuevos caminos. Para los viajeros es una oportunidad de descubrir algo nuevo. No se puede llegar hasta la cascada en coche. Se puede llegar hasta cierta zona y aparcar la cámper, pero después hay que caminar unos cuantos kilómetros hasta el mirador desde donde se ve Morsárfoss en todo su esplendor. Cuando uno se va acercando, se empieza a oír el rugido del agua. No es solo una visión estupenda, sino una experiencia inmersiva en el lado más salvaje de Islandia.
Si te interesa la geología, aquí se puede ver cómo el agua del deshielo erosiona la roca volcánica, creando en el proceso estas espectaculares cascadas. Y, como es parte de un parque nacional, es un área protegida donde es posible ver perdices nivales y zorros árticos a lo largo del recorrido. Debido a que ha sido añadida recientemente a la lista de cascadas del país, no es tan famosa como otras, por lo que no muchos turistas van a verla. Es un sitio que cambia con las estaciones, e ir en invierno puede ser difícil, pero lo explicaremos mejor más adelante.
Datos acerca de la cascada Morsárfoss
Vamos a centrarnos, primero, en el nombre, ya que las palabras islandesas suelen ser bastante descriptivas.
- “Foss” es fácil; significa “cascada”.
- “Ár”, derivada de á, significa “agua” o, en este caso, “río”.
- Luego está “mors”, que es algo más complicada. Puede significar tanto “algo oscuro” como “algo rocoso”.
Por lo que, en este caso, el significado del nombre no está tan claro como el de otros lugares de la isla. Si tenemos en cuenta que la cascada sale de la lengua glaciar Morsárjökull, es fácil ver la conexión, son nombres parecidos.
- “Jökull” quiere decir glaciar.
- El nombre se eligió en 2011 tras una consulta popular con más de 1.000 propuestas.
Con respecto a su tamaño, Morsárfoss tiene 228 metros de alto en la caída principal.
- Sin embargo, las primeras estimaciones establecieron su tamaño en 240 metros, incluyendo partes que siguen ocultas bajo el hielo.
- En cualquier caso, le quitó el puesto a Glymur, que mide 198 metros, como la más alta de Islandia.
- Por otro lado, no es especialmente ancha, es más bien un chorro potente que una cortina de agua ancha.
El volumen de agua varía con las estaciones.
- El verano es el momento de mayor caudal, cuando el deshielo aumenta la cantidad de agua.
- La caída es tan grande que hay una bruma constante que se desprende y puede llegar a empapar a los que la visitan incluso estando bastante lejos.
- En invierno, si hace mucho frío, la cascada puede congelarse parcialmente, generando esculturas de hielo muy chulas.

Dónde está la cascada Morsárfoss y cómo llegar
Morsárfoss está en el sureste de Islandia, dentro del Parque Nacional Vatnajökull, bastante cerca de la reserva natural de Skaftafell. Se ubica al borde del glaciar Vatnajökull. No está lejos de la famosa Ring Road, la carretera principal de Islandia, por lo que es relativamente fácil llegar. Al mismo tiempo, está lo bastante apartada para que parezca parte de un territorio sin explorar.
Sin duda, la mejor manera de llegar es en coche o, incluso mejor, en cámper. Así tendrás libertad para parar donde quieras, ahorrar dinero al cocinar en la furgoneta y elegir entre los muchos campings que hay cerca para pasar la noche.
Si vienes desde Reikiavik, el itinerario es muy fácil de seguir. Empieza tomando la Ring Road (Ruta 1) en dirección este. Hay que recorrer 327 kilómetros, en los que tardarás unas cuatro horas. Se pasa por ciudades como Selfoss y Hveragerði al principio; después, cerca de Vík, pasados unos 187 kilómetros. Desde ahí, son 140 kilómetros más a través de campos de lava y llanuras hasta que veas una señal a la izquierda que indica Skaftafell. Puedes dejar la furgoneta en el parking del centro de visitantes. Está bien señalizado y tiene espacio para cámperes.
Por el camino se pasa por algunos de los monumentos más espectaculares del sur de Islandia, por lo que puede que quieras parar a verlos, lo que añadirá más tiempo al viaje. También puedes planificar la visita a Morsárfoss como parte de un viaje por carretera, dividiendo el recorrido en dos o tres etapas.
En cualquier caso, el viaje no acaba en el aparcamiento de Skaftafell. Una vez hayas estacionado, empieza la mejor parte. No se puede llegar en coche hasta la cascada. Solo a pie. Coge tu mochila con agua y comida y sigue el sendero que lleva a los picos Kristínartindar. Son seis kilómetros en cada sentido, con algunas secciones cuesta arriba que se hacen algo duras. Calcula unas 4 o 5 horas de ida y vuelta. El sendero está bien señalizado, pero es irregular y, si ha llovido, puede estar embarrado, por lo que es esencial llevar unas buenas botas de senderismo. Se va divisando Morsárfoss por el camino con el imponente Vatnajökull detrás, es una foto fantástica.
Dónde dormir cerca de la cascada Morsárfoss
Una de las mejores cosas de hacer un viaje por carretera por Islandia en una cámper es que hay muchísimos campings donde se puede ir a pasar la noche. Aunque Morsárfoss es un lugar un tanto apartado, hay, aun así, unas cuantas opciones cerca.
Skaftafell
Distancia a Morsárfoss: justo al inicio del sendero, no puede estar más cerca. Abierto: todo el año, aunque algunas zonas cierran si nieva mucho.
Este camping está dentro del Parque Nacional de Vatnajökull, a pocos metros del centro de visitantes de Skaftafell. Es una de las mejores opciones si quieres dormir cerca de Morsárfoss. De hecho, no lo hay más cerca, ya que el sendero que lleva a la cascada arranca desde el centro de visitantes. El camping es bastante grande, con muchas parcelas tanto para tiendas como para cámperes; hay más de 400. Las instalaciones son básicas, pero en buen estado, con aseos, duchas (con coste adicional), fregaderos y mesas para comer. No hay cocina, por lo que hay que cocinar en la furgoneta u hornillo que traigas. La ubicación es inmejorable y está muy cerca de Svartifoss, una de las mejores cascadas de Islandia.
Svínafell
Distancia a Morsárfoss: unos 8 kilómetros al inicio del sendero. Abierto: de mayo a septiembre.
A poca distancia de Skaftafell, Svínafell es una opción más tranquila con un edificio de servicios bastante grande, Skáli, que cuenta con aseos, duchas y cocina comunitaria. Se puede ir en cámper, pero no hay electricidad para vehículos. Tiene, además, seis cabañas para cuatro personas que se pueden alquilar, pero hay que traer el saco de dormir. No aceptan reservas.
Hörgsland
Distancia a Morsárfoss: 60 kilómetros al oeste, cerca de Kirkjubæjarklaustur. Abierto: 1 de junio a 30 de septiembre.
Situado en un valle muy bonito, Hörgsland mezcla zona de acampada con cabañas, así como espacio para cámperes. Es un camping muy cómodo con aseos, duchas, electricidad, wifi, lavandería, cocina compartida, zona de estar interior y exterior, zona de juegos para niños y jacuzzis. El personal organiza actividades, como tours a caballo. También se pueden obtener permisos de pesca en el camping.
Camping Kleifar-Mörk
Distancia a Morsárfoss: 72 kilómetros. Abierto: de junio a agosto.
Una opción básica y barata para pasar la noche. Este camping está en un valle bonito rodeado de árboles y colinas. Es muy sencillo, solo tiene aseos y agua corriente.
Camping Kirkjubær
Distancia a Morsárfoss: 70 kilómetros al oeste, en Kirkjubæjarklaustur. Abierto: de marzo a septiembre.
Situado a las afueras del pueblo de Kirkjubæjarklaustur, este camping está equipado con todo lo que hace falta para una estancia cómoda en cámper. La zona de césped, llana, es ideal para aparcar y los enchufes permiten usar electrodomésticos pequeños o cargar aparatos eléctricos. Las instalaciones tienen aseos, duchas, enchufes, cocina comunitaria, lavadora y secadora. El pueblo tiene una tienda, una gasolinera y un restaurante, por lo que es un sitio muy bueno para reabastecerse. Además del camping, también ofrecen pasar la noche en un saco de dormir en una de sus siete cabañas con calefacción.

Qué ver y hacer cerca de la cascada Morsárfoss
Ir a Morsárfoss es una auténtica aventura islandesa. Pero, ya que estás en la zona, ¿por qué quedarte solo en la cascada? Traza un itinerario por esta parte del país y aprovecha el viaje al máximo.
Parque Nacional de Vatnajökull
Técnicamente, si vas a ver Morsárfoss, ya estás dentro del parque. Vatnajökull es uno de los tres parques nacionales de Islandia. Es el más grande no solo del país, sino de toda Europa. El elemento principal del parque es el glaciar del mismo nombre, también el más grande del continente, pero el parque es tan grande que no todo es hielo. Hay muchos ecosistemas diferentes en su interior. Una de las actividades más populares es realizar una visita guiada por el glaciar. Los guías expertos dan información muy interesante sobre el parque y los glaciares en general. También proporcionan elementos de seguridad como cascos y crampones. En invierno, puedes ir a visitar las cuevas de hielo. Cada verano, el agua del deshielo se abre paso por el glaciar, creando grietas y túneles. Cuando el frío regresa, se congela de nuevo, creando formaciones que son diferentes cada año.

Skaftafell
Esta reserva natural también está dentro del parque. De hecho, es la zona donde se encuentra Morsárfoss. El sendero que lleva a la cascada parte del centro de visitantes, por lo que es buena idea empezar la visita por ahí. Proporcionan mapas y realizan exposiciones sobre la geología del parque. En el pasado era un parque nacional en sí mismo, pero se integró más tarde dentro de Vatnajökull. La reserva natural es muy variada y la mejor manera de descubrirla es recorriendo los muchos senderos que hay.

Svartifoss
Islandia tiene tantas cascadas que es difícil no encontrarse con una. Una de las más famosas del país, Svartifoss, está muy cerca de Morsárfoss. Puedes parar a verla de camino desde el centro de visitantes de Skaftafell. Te toparás con una caída de agua de 20 metros rodeada de columnas hexagonales de basalto.

Hundafoss
De camino a Svartifoss, no te pierdas Hundafoss, una catarata de 20 metros que cae sobre rocas cubiertas de musgo. El nombre quiere decir “cascada del perro”, tal vez debido a una vieja historia, y es una parada muy tranquila. Para un momento para hacer fotos.

Monumento del Puente de Skeiðará
A un par de kilómetros en coche desde Skaftafell por la Ruta 1 se llega a esta escultura. En 1996, una fuerte inundación glaciar destruyó un puente que había justo allí, sobre el río Skeiðará. No es un río muy largo, nace a unos 25 kilómetros al norte en un glaciar, pero tiene mala fama debido a sus inundaciones glaciares, que pueden ser devastadoras. El monumento está hecho de vigas retorcidas que eran parte del puente destruido.

Cañón Múlagljúfur
Esta garganta, estrecha y preciosa, que no está lejos de Morsárfoss, tiene paredes de roca cubiertas de una espesa capa de musgo. El cañón no recibe tantos turistas como otros monumentos de la zona, así que es un sitio estupendo para explorar a pie, ya que hay varios senderos allí. Hay dos cascadas dentro del cañón, Hangandifoss, de 120 metros, y Múlafoss, que está más escondida.

Laguna glaciar Jökulsárlón
Uno de los monumentos naturales más famosos del sur de Islandia es esta laguna que también es consecuencia del enorme glaciar Vatnajökull. La laguna glaciar Jökulsárlón tiene una gran cantidad de trozos de hielo flotando en su superficie. Estos pequeños icebergs se han separado del glaciar y pasan varios días flotando en la laguna antes de acabar en el mar. El hielo tiene distintas tonalidades, desde blanco puro hasta al azul intenso. Muchos terminan en Diamond Beach, donde crean un contraste muy bonito con la arena negra. Hay tours en barco que se adentran en la laguna para ver el hielo de cerca.
Las estaciones en la cascada Morsárfoss
La primavera es época de renacimiento en Morsárfoss. Tras el largo invierno, los campos vuelven a la vida llenos de plantas y los días se van alargando, dando más tiempo para explorar. La nieve empieza a derretirse, aumentando el caudal de la cascada. Es una estación con pocos turistas, por lo que el camino hasta la cascada está bastante tranquilo. Ten cuidado con el suelo; puede resbalar, ya que es una estación lluviosa.
El verano es la mejor época: clima más cálido, aunque rara vez pasa de 15 °C. La temperatura va bajando conforme uno se va acercando a la cascada, ya que está rodeada de hielo. Los días son muy largos, casi 24 horas de luz natural a finales de junio. Morsárfoss está en su caudal máximo y todo es accesible, carreteras y senderos. Es temporada alta, por lo que seguramente haya más gente y es buena idea reservar los campings con antelación.
Otoño es una estación tranquila en Islandia y pocos turistas van a Morsárfoss. La temperatura y las horas de luz van bajando gradualmente. Los campos cambian de color y el tiempo es muy variable. La probabilidad de lluvia y viento es alta.
El invierno es un momento complicado para visitar Morsárfoss. Por un lado, la cascada se congela en parte, dándole un aspecto sensacional. Por el otro, viajar hasta allí puede ser difícil y el sendero que lleva a la cascada puede estar cerrado si ha nevado. Hace mucho frío, pero hay opciones de ver la aurora boreal si la noche es clara.

Qué llevar en la maleta para ir a la cascada Morsárfoss
- Botas de senderismo. Esenciales para el sendero que lleva a la cascada. Mejor si son impermeables.
- Chaqueta y pantalones impermeables. Siempre hay posibilidad de lluvia.
- Viste con capas para adaptarte a los cambios de temperatura que seguramente experimentarás por el camino.
- Mochila con agua, comida y kit de primeros auxilios.
- Gorro, guantes y bufanda para protegerte del viento.
- Crema solar y gafas de sol. En verano, los rayos ultravioleta pueden ser muy fuertes. Además, el reflejo en la nieve puede ser muy perjudicial.
- Crampones si vas en invierno.

Consejos de viaje
- Mira el pronóstico del tiempo antes de ir.
- Reserva la visita al glaciar con antelación, es una actividad muy popular.
- No te salgas de los caminos marcados, podría ser peligroso.
- Hazte con un mapa en papel de la reserva de Skaftafell y sus senderos en el centro de visitantes. Son los mejores y hay zonas en las que no hay cobertura telefónica.
- No dejes huella, llévate la basura que generes.
Conclusión
Si quieres ver Islandia en su forma más pura y salvaje, Morsárfoss te está esperando. Hay infinidad de cascadas en Islandia, pero no muchas son tan impresionantes como esta, la más alta de todas. Ir hasta allí requiere algo de esfuerzo, pero te verás recompensado con una vista sin igual.




