Una persona se baña en un manantial natural de aguas termales rodeado de colinas cubiertas de hierba, con una terraza de madera al lado del agua.
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Alejandro

Un manantial caliente en el corazón de Islandia: El río termal de Reykjadalur

En Islandia, la actividad geotérmica es una de las fuerzas naturales que han dado forma al país. Como resultado, ha generado una gran cantidad de áreas y ríos termales donde la gente puede darse un baño caliente relajante. Hay baños de distintas formas y tamaños. Algunos son balnearios modernos, con tratamientos de lujo e instalaciones espectaculares. Otros son más rústicos, pero siguen siendo sitios estupendos donde pasarlo bien sin coste alguno.

En el suroeste de Islandia hay un valle que se llama Reykjadalur que es una zona geotérmica activa. Hay muchísima energía geotérmica moviéndose bajo el suelo y es algo que se puede ver en la superficie. De los muchos elementos que hay allí, el que más destaca es el río termal de Reykjadalur, un río caliente totalmente natural donde disfrutar de una experiencia fantástica. Este valle, lleno de fumarolas de vapor y calderas de lodo burbujeante, está muy cerca del pueblo de Hveragerði, por lo que es una parada sencilla dentro de un viaje por carretera. El camino al río es parte de la aventura, atravesando paisajes formados por la acción volcánica.

Un río termal natural en el corazón de Islandia: Reykjadalur Hot Spring

Reykjadalur Hot Spring es un río geotérmico natural en el suroeste de Islandia, cerca del pueblo de Hveragerði. El valle es una zona geotérmica activa con fumarolas, pozas burbujeantes y paisajes volcánicos. La zona principal de baño mantiene una temperatura constante entre 36 y 40°C durante todo el año. La caminata hasta el río forma parte de la experiencia y hace la visita aún más especial.

¿Qué es Reykjadalur Hot Spring?

Reykjadalur es un valle geotérmico cuyo nombre significa “valle del vapor” por el vapor visible que sale del suelo. Un río caliente atraviesa el valle durante todo el año, calentado por la actividad volcánica subterránea. La temperatura del agua varía según el tramo, lo que permite elegir la zona más cómoda. El entorno es natural y sin apenas intervención, con pozas de barro, minerales de colores y paisajes abiertos.

Información útil sobre Reykjadalur Hot Spring

La entrada a Reykjadalur Hot Spring es gratuita, pero el aparcamiento cuesta unos 700 ISK (€4,75 o $5,60) para una visita de 2 a 3 horas. El lugar está abierto las 24 horas, aunque el clima puede afectar el acceso, sobre todo en invierno. Las instalaciones son muy básicas, con pantallas sencillas para cambiarse y baños solo en el aparcamiento. Es obligatorio llevar tu propio bañador y toalla.

Dónde está Reykjadalur Hot Spring y cómo llegar

Reykjadalur se encuentra a unos 45 kilómetros al este de Reikiavik, cerca de Hveragerði. La forma más sencilla de llegar es en coche o camper, con un trayecto de unos 45 minutos. Hay autobuses hasta Hveragerði, pero desde el pueblo hay que caminar 4 kilómetros hasta el río termal. Las carreteras están asfaltadas, aunque en invierno las condiciones pueden ser más complicadas.

Qué ver y hacer cerca de Reykjadalur Hot Spring

Muy cerca se encuentra la cascada Djúpagilsfoss, a unos 2 kilómetros del aparcamiento. Hveragerði ofrece cafeterías, zonas geotérmicas y servicios para viajeros. La zona de Hengill y Hveradalir permite ver más actividad geotérmica con senderos y fumarolas. Selfoss y la cueva de lava Raufarhólshellir están a poca distancia en coche.

Dónde alojarse cerca de Reykjadalur Hot Spring

Hay varios campings situados entre 4 y 35 kilómetros de Reykjadalur. Las opciones incluyen campings en Hveragerði, Selfoss y zonas rurales cercanas. La mayoría cuentan con baños, duchas, electricidad y zonas para cocinar. La acampada libre no está permitida en Islandia.

Mejor época para visitar Reykjadalur Hot Spring

El verano ofrece muchas horas de luz y mejores condiciones para caminar, pero es la época con más visitantes. El otoño tiene menos gente y un aire más frío que hace el baño más agradable. El invierno es frío y oscuro, pero permite bañarse con la posibilidad de ver auroras boreales. La primavera trae menos turistas y paisajes más verdes, aunque con lluvias frecuentes.

Qué llevar para visitar Reykjadalur Hot Spring

Es imprescindible llevar bañador y toalla, ya que no hay alquileres en el lugar. También son importantes unas buenas botas de senderismo y ropa por capas debido al clima cambiante. Una chaqueta impermeable es muy recomendable. En invierno, una linterna puede ser útil por la falta de luz natural.

Consejos de viaje

Consulta el tiempo y el estado de los senderos antes de ir, especialmente fuera del verano. Comprueba la temperatura del agua antes de entrar, ya que cambia según la zona del río. Mantente en los caminos señalizados para evitar áreas peligrosas y proteger el entorno. No uses jabón ni champú en el río.

Conclusión

Reykjadalur Hot Spring es uno de los lugares de baño geotérmico más naturales de Islandia. Ofrece una experiencia sencilla y gratuita en un paisaje volcánico. Bañarse en un río caliente rodeado de vapor y montañas es algo único y muy especial. Es una parada fácil y muy recomendable en un viaje por el suroeste del país.

Información clave

  • El arroyo principal que hay en el valle de Reykjadalur es un río termal natural.
  • El río tiene secciones diferentes a distintas temperaturas.
  • La zona principal de baño mantiene una temperatura constante todo el año de entre 36 y 40°C.°F).

¿Qué es el río termal de Reykjadalur?

Reykjadalur es un valle en el suroeste de Islandia conocido por su actividad geotérmica. El nombre Reykjadalur se puede traducir como “valle humeante” o “valle de vapor”. Reykja significa humo en islandés, y dalur es valle. La mayoría de los sitios de Islandia tienen nombres muy descriptivos. Por ejemplo, la capital del país, Reikiavik (Reykjavik en lengua nativa), quiere decir “bahía de humo”, compartiendo parte del nombre con este hermoso valle. La razón principal para este nombre es que la intensa actividad geotérmica que hay bajo la superficie ha creado varias fumarolas de vapor, por lo que parece que hay constantemente humo saliendo de debajo del suelo.

Hay un río termal que cruza el valle y que está caliente todo el año, independientemente de la temperatura que haga fuera. Se calienta de manera natural por la actividad volcánica subterránea y el agua alcanza entre 36 y 40 °C. Eso es en la zona habilitada para el baño, ya que varía mucho según la zona del río. En algunas partes está demasiado caliente y no es seguro bañarse. Cuanto más arriba en el curso del río, más caliente está. Pero hay secciones más abajo donde la corriente se mezcla con arroyos más fríos, creando una temperatura agradable y constante. Lo mejor es que, como si fuese un balneario, puedes bañarte a distintas temperaturas. Puedes subir o bajar un poco por la orilla hasta que encuentres la parte que más te guste.

Alrededor del río, el vapor sale del suelo y hay varias calderas de lodo llenas de minerales y con colores diversos, como rojo, amarillo y verde. El valle se extiende por colinas verdes que forman parte del área volcánica de Hengill, un sitio donde las placas tectónicas se separan un poco cada año. Islandia está sobre la dorsal mesoatlántica, la separación entre las placas tectónicas norteamericana y eurasiática. Eso quiere decir que esta área está en constante evolución y cambio, es un paisaje dinámico.

Una de las mejores cosas del río termal de Reykjadalur es que parece virgen, salvaje, algo que no pasa con otros baños termales, más modernos pero de aspecto más artificial. Este sitio ofrece una inmersión en la naturaleza. El contraste del agua caliente con el aire frío crea una sensación fantástica.

Históricamente, los islandeses han usado estas aguas durante siglos, llegando hasta los primeros colonos de Islandia en el siglo IX. Los primeros habitantes de la isla usaban la energía geotérmica para bañarse, lavar y cocinar, convirtiendo el calor natural en una herramienta cotidiana. Es algo que sigue sucediendo hoy en día. Con el paso del tiempo y la mejora del transporte, el valle pasó de ser un secreto de los nativos a un atractivo para turistas. Está bastante cerca de Reikiavik, por lo que tanto islandeses como turistas vienen a menudo. Esto ha llevado a mejoras alrededor del río, como caminos de tablas e instalaciones básicas.

Río geotérmico de vapor fluyendo a través de un exuberante valle verde con una pasarela de madera.

Información útil acerca del río termal de Reykjadalur

La entrada al río termal de Reykjadalur es completamente gratuita. El único gasto es dejar el coche o cámper en el aparcamiento que hay junto al río. El precio es de 200 ISK (1,35 € o 1,60 $) por la primera hora y 250 ISK (1,70 € o 2 $) por cada hora adicional. Normalmente, una visita al río dura entre dos y tres horas, así que calcula unas 700 ISK en total (4,75 € o 5,60 $). Se puede pagar a través de una app como Easy Park o directamente en las máquinas que hay allí. Esta tarifa ayuda a mantener el área, incluyendo las señales y los caminos.

No hay horario; está abierto las 24 horas del día, todos los días del año, aunque el clima puede afectar al acceso. En invierno, la nieve o el hielo pueden hacer que los caminos cierren, así que usa apps como Safetravel antes de ir. En verano, los días son muy largos, por lo que te puedes bañar con luz natural a casi todas horas. En invierno, las horas de luz se reducen drásticamente, pero si la noche es clara y el tiempo lo permite, hay opciones de darse un baño bajo la aurora boreal.

Las instalaciones junto al río son muy básicas, principalmente para preservar el entorno natural y la atmósfera. Hay unas cuantas pantallas de madera para tener privacidad para cambiarse de ropa, pero no hay taquillas, duchas ni vestuarios junto al río. Hay una cabaña pequeña en el aparcamiento con aseos.

Es necesario traer bañador y toalla, no se pueden alquilar allí. Si alquilas una cámper o caravana, el aparcamiento tiene varios huecos para vehículos grandes. Sin embargo, estos se llenan rápido en horas punta, así que ven temprano por la mañana o bien entrada la tarde para evitar las horas más concurridas.

Pasarela de madera y vestuarios junto a un río en un soleado valle montañoso y verde.

Dónde está el río termal de Reykjadalur y cómo llegar

El valle termal de Reykjadalur está en el suroeste de Islandia, dentro del área volcánica de Hengill y cerca de Hveragerði, a unos 45 kilómetros al este de Reikiavik. No está lejos del Círculo Dorado, la ruta turística más famosa del país. Además, el sur de Islandia es de las regiones más completas del país, llena de maravillas naturales, por lo que es fácil añadir Reykjadalur como parada dentro de un itinerario más amplio. Está muy cerca de la Ring Road (Ruta 1), la carretera más importante de Islandia.

La mejor manera de llegar es alquilar un coche o cámper. Si alquilas una cámper, podrás ir a la hora que prefieras y, además, tendrás un sitio en el que dormir en uno de los muchos campings que hay cerca. Desde Reikiavik, coge la Ring Road (Ruta 1) hacia el este durante 40 kilómetros hasta que llegues a Hveragerði. Gira a la izquierda siguiendo las señales que indican el centro del pueblo y continúa hacia arriba durante 3 kilómetros hasta que veas el aparcamiento del río. Se tardan unos 45 minutos en total en buenas condiciones. Todas las carreteras están asfaltadas y en buen estado, por lo que se puede ir en cualquier tipo de vehículo. En invierno, se recomienda una cámper 4x4 para lidiar con la nieve, aunque suelen despejar estas carreteras.

Hay autobuses públicos desde Reikiavik hasta Hveragerði. Las rutas 51 y 52 conectan ambas ciudades, pero no llegan hasta el río termal de Reykjadalur. Desde el centro de Hveragerði, puedes ir andando; son 4 kilómetros hasta la zona de baño. Pero como seguramente querrás continuar con el viaje después, tener vehículo propio significa libertad de movimiento.

Qué hacer cerca del río termal de Reykjadalur

Lo bueno que tiene la costa sur es que hay un montón de cosas que hacer y que visitar, por lo que puedes aprovechar tu excursión a Reykjadalur para explorar varios sitios más, ya sea ese mismo día o al día siguiente.

Djúpagilsfoss

¿Has venido a Islandia para ver cascadas? Pues hay una a solo dos kilómetros del río termal de Reykjadalur. Djúpagilsfoss es una catarata que forma parte de uno de los muchos ríos que hay en este valle. Cae en varios niveles sobre rocas que están dentro de un cañón estrecho. No es una caída enorme, pero es una forma muy buena de ver de cerca los ríos glaciares de Islandia. Hay un sendero que arranca junto al río termal de Reykjadalur y que lleva allí. Es una gran actividad, el sendero atraviesa un paisaje precioso y siempre puedes darte un baño al final, para relajar las piernas.

Una persona con una mochila está parada sobre un saliente rocoso, contemplando una cascada escalonada que cae a través de un paisaje nevado, marrón y amarillo.

Hveragerði

Hveragerði es un pueblo muy agradable que es la puerta de entrada a Reykjadalur. Es conocido en todo el país por su energía geotérmica, que los vecinos emplean para sus invernaderos, donde cultivan incluso plantas tropicales como plátanos. Hay un parque en el centro con elementos geotérmicos y donde se pueden ver calderas de lodo burbujeante y fumarolas de vapor desde cerca. El pueblo tiene cafeterías donde se puede probar comida islandesa auténtica. Incluso hay una panadería que cocina el pan usando calor de la tierra. Entierran la masa durante 24 horas y el subsuelo se encarga del resto. Si vas viajando en una cámper, es un sitio muy bueno para repostar y comprar comida. También puede ser una base muy buena desde donde explorar la región.

Una persona pasa caminando junto a un invernadero brillantemente iluminado al atardecer.

Club de golf de Hveragerði

Justo al norte del pueblo, muy cerca del río termal, hay un campo de golf. El Club de golf de Hveragerði es un campo de nueve hoyos entre colinas y zonas termales, donde el vapor a veces se eleva cerca de los greenes. Es un club abierto a visitantes, se pueden alquilar los palos. Así que, si te gusta el golf, puedes pasar un buen rato sin necesidad de traer tu bolsa. El recorrido aprovecha muy bien el paisaje, con vistas al pueblo y a las montañas. Los precios son razonables y está abierto entre primavera y otoño.

Un campo de golf con un arroyo en primer plano, árboles y colinas ondulantes bajo un cielo azul despejado.

Área geotérmica de Hveradalir

Para aquellos interesados en la actividad geotérmica, Hveradalir es aún más completa que Reykjadalur. Está muy cerca, son parte del mismo sistema geotérmico, pero tiene una diversidad mayor de elementos para ver esta energía en acción desde cerca. Hay varios senderos que llevan a fumarolas, arroyos termales, depósitos minerales y calderas de lodo, todo dentro de la región de Hengill.

Un sendero sinuoso a través de un paisaje geotérmico lleno de vapor con colinas marrones bajo un cielo nublado.

Selfoss

Selfoss, a pocos minutos en coche de Hveragerði, es la capital y ciudad más importante de la Región Meridional. Es un núcleo muy activo con tiendas, bares, restaurantes y un centro histórico bonito. El proyecto de la Nueva Ciudad Vieja ha restaurado varias casas de madera tradicionales, de colores vivos. Es una zona con unas cuantas calles peatonales con tiendas de artesanía. Si buscas un poco de cultura e historia, visita el Bobby Fischer Center, un museo dedicado al gran maestro de ajedrez. Su tumba también se puede visitar, está al norte de la ciudad. La zona en torno al río Ölfusá es un lugar muy agradable para dar un paseo o hacer un picnic.

Follaje verde en primer plano con un río, un pueblo y una montaña oscura bajo un cielo nublado en el fondo.

Raufarhólshellir

Raufarhólshellir, una cueva tubular de lava, está a 18 kilómetros de Reykjadalur. Es un lugar estupendo para ver los efectos de una colada de lava desde dentro. Hay visitas guiadas subterráneas, que duran en torno a una hora, que permiten ver formaciones de hielo y paredes de diversos colores dentro del túnel de 1.360 metros de longitud. Los guías proporcionan cascos y linternas, y los caminos han sido mejorados por razones de seguridad.

Una cueva volcánica con paredes rocosas rojizas y un suelo nevado, que se abre hacia una salida luminosa.

Dónde dormir cerca del río termal de Reykjadalur

Visitar el río termal de Reykjadalur como parte de un viaje por carretera tiene la ventaja de que hay varios campings cerca a los que ir a pasar la noche con la cámper. Es importante saber que la acampada libre está prohibida en Islandia.

Camping Reykjamörk Hveragerði

Distancia al río termal de Reykjadalur: 4 kilómetros. Abierto: todo el año. Servicios completos solo en verano.

Este camping es el que está más cerca del río termal de Reykjadalur, en el centro de Hveragerði. Está equipado con aseos, duchas, electricidad, lavadora y secadora, fregaderos con agua fría y caliente, cocina con elementos para cocinar y barbacoas de uso comunitario. La ubicación permite escapadas rápidas al río termal, además de poder ir a pie a tiendas y bares.

Camping Úlfljótsvatn

Distancia al río termal de Reykjadalur: 33 kilómetros. Abierto: del 1 de junio al 31 de agosto con servicios completos. 1 de septiembre a 15 de noviembre, servicios limitados.

Este sitio junto al lago Úlfljótsvatn es uno de los campings más grandes de Islandia, con capacidad para 5.000 campistas. Tiene aseos, duchas, electricidad, zona de barbacoa, zona de juegos para niños y tienda con artículos básicos. Es un sitio muy bueno para actividades al aire libre, que se pueden organizar a través del personal del camping: pesca, fútbol, canoa y disc golf, entre otras. Los servicios limitados en otoño: solo hay una zona de aseos y duchas, y zona de acampada reducida, llamada camping de invierno.

Camping Þrastaskógur

Distancia al río termal de Reykjadalur: 22 kilómetros. Abierto: todo el año.

A pocos minutos por carretera al norte de Selfoss se llega a este camping tranquilo en medio de un bosque precioso. Tiene aseos, duchas, cocina, lavandería y wifi gratis. No aceptan reservas, funciona por orden de llegada.

Camping de Selfoss

Distancia al río termal de Reykjadalur: 17 kilómetros. Abierto: todo el año.

El camping de la ciudad de Selfoss ofrece tres formas de alojamiento: bungalós, casas de verano y zona de acampada con parcelas para cámperes y caravanas con enchufes eléctricos. Cuenta con aseos, duchas, wifi gratis, zona para comer espaciosa, lavandería y cocina. Es bastante grande, no hay necesidad de reservar excepto en verano, cuando la ciudad celebra el festival Sumar á Selfossi.

Camping Þorlákshöfn

Distancia al río termal de Reykjadalur: 25 kilómetros. Abierto: del 1 de mayo al 15 de septiembre.

Þorlákshöfn es un pueblecito costero con su propio camping. Tiene una casa de servicios con aseos, duchas y fregaderos. El camping también dispone de wifi, lavadora y secadora y está muy cerca de una zona de ocio y juegos para niños, así como de una piscina.

Camping Hraunborgir

Distancia al río termal de Reykjadalur: 35 kilómetros. Abierto: 23 de mayo a 31 de agosto.

Ubicado en Grímsnes, este camping es bastante completo y es estupendo para familias. Está muy cerca del Círculo Dorado y tiene aseos, duchas, enchufes eléctricos, lavandería, piscina, jacuzzis y un restaurante. El centro de servicios del camping ofrece acceso a varias actividades, como minigolf, baloncesto y juegos para niños.

Un grupo de personas haciendo un picnic sobre mantas en un campo de hierba rodeado de furgonetas camper blancas.

Mejor época para ir al río termal de Reykjadalur

Los meses de verano, entre junio y agosto, tienen días muy largos. Esto hace que sea posible bañarse con luz natural a casi cualquier hora. Es también la mejor estación para hacer senderismo, ya que el clima es más estable, aunque siempre es posible que caiga algún chubasco que otro. La temperatura suele estar entre 10 y 15 °C. Como inconveniente, es la época con más turistas, por lo que puede haber bastante gente en los baños a determinadas horas.

El otoño, que abarca septiembre y octubre, tiene condiciones variables y pocos turistas, por lo que tu visita al río puede ser bastante tranquila. La temperatura se mueve entre 2 y 10°C, lo que genera muy buen contraste entre el aire frío y el agua caliente. Por otro lado, llueve bastante y los vientos pueden ser fuertes.

Los inviernos son largos en Islandia, de noviembre a marzo, y suelen ser fríos y difíciles. Casi todo está cubierto de nieve y la temperatura baja a menudo de 0. Es complicado conducir y algunas carreteras incluso cierran si el tiempo es muy malo. Las que llevan al río termal de Reykjadalur suelen estar despejadas. Los días son muy cortos, apenas entre 4 y 6 horas de luz natural al día. Como nota positiva, una de las mejores cosas del invierno es la posibilidad de ver la aurora boreal y darse un baño bajo sus luces es una experiencia inolvidable.

La primavera, que va de abril a mayo, ve como el valle se llena de flores de colores. La nieve da paso a los pastos verdes llenos de plantas. No hay muchos turistas, por lo que los baños están casi vacíos. Suele llover.

Tres personas relajándose en un balneario natural de aguas termales rodeado de montañas nevadas.

Qué llevar en la maleta para ir al río termal de Reykjadalur

  • Bañador. Totalmente necesario para bañarse en el río. No hay opciones de alquilar uno en Reykjadalur.
  • Toalla. Mejor si es de secado rápido.
  • Calzado de senderismo. Esencial en cualquier viaje a Islandia. Impermeables y con buena suela para los senderos irregulares y embarrados.
  • Ropa a capas. El tiempo cambia constantemente en Islandia y la mejor manera de adaptarse a él es vestir con capas. Interior térmica; lana o polar para la intermedia; exterior impermeable.
  • Chaqueta impermeable. Protege de la lluvia.
  • Botella de agua. Los baños termales deshidratan más de lo que uno puede imaginar.
  • Bolsa de plástico. Para la ropa mojada o para meter la basura que generes.
  • Gafas de sol y crema solar. En verano, los rayos uva son muy fuertes en Islandia. En invierno, el reflejo en la nieve puede dañar la piel y los ojos.
  • Linterna. Puede venir muy bien en invierno. Cuando apenas hay luz natural. No toda la zona junto al río está iluminada.
Una joven con un traje de baño colorido se relaja en un vaporoso manantial natural.

Consejos de viaje

  • Mira el pronóstico del tiempo y el estado de los caminos antes de salir, sobre todo fuera de verano.
  • Ve temprano en verano para adelantarte a la gente y tener hueco en el aparcamiento.
  • Comprueba la temperatura del agua antes de meterte. Río arriba está más caliente; abajo más fría.
  • No te salgas de los caminos marcados. Por dos razones. Primero, para proteger el medioambiente. Segundo, porque algunas partes del suelo están muy calientes.
  • No uses champú ni jabón en el río para no contaminarlo.
  • Llévate la basura, no dejes rastro.
  • Lleva el bañador bajo la ropa para que cambiarse sea lo menos molesto posible.
  • Aprovecha la visita al máximo y haz una ruta de senderismo antes o después del baño. Hay varios senderos espectaculares que parten del río termal de Reykjadalur.
  • Ve a Hveragerði a comer o tomar un café. Es un pueblo muy agradable y vas a tener que pasar por él de todas formas.
Una persona con una chaqueta amarilla camina por un sendero nevado a través de un valle montañoso bajo un cielo azul despejado.

Conclusión

Hay muchísimas opciones para darse un baño termal en Islandia. Las fuerzas de la naturaleza han creado multitud de lugares en este país en los que el agua sale caliente de la tierra y los islandeses han aprendido a sacarle partido desde hace siglos. De todos esos sitios, no muchos son tan bonitos y naturales como el río termal de Reykjadalur. Aquí te puedes relajar en un río, en medio de un paisaje precioso, y disfrutar de una experiencia única en la vida.

Preguntas frecuentes sobre el río termal Reykjadalur

La caminata es de unos 3 kilómetros por trayecto y suele llevar entre 45 y 60 minutos en cada sentido, a un ritmo tranquilo.

Está pensado principalmente para relajarse y disfrutar del baño; el río es poco profundo y no es apto para nadar.

En verano y los fines de semana por la tarde suele estar más concurrido. A primera hora de la mañana o al atardecer suele haber menos gente.

Sí, se percibe un ligero olor a azufre debido a la actividad geotérmica, aunque la mayoría de visitantes se acostumbra rápidamente.

Las personas embarazadas deberían consultar antes con su médico y evitar las zonas más calientes, ya que el agua puede alcanzar hasta 40 °C.