
La garganta de Almannagjá, el cañón que separa dos continentes
Islandia es un lugar fascinante en muchos sentidos. La belleza natural que este país despliega en cada rincón es incomparable. Esta apariencia tan singular ha sido creada por distintos elementos que, en algunos puntos, se han combinado para dar forma a algo único. Y no solo eso. Desde un punto de vista científico, todos estos sitios son muy interesantes. Aquí podemos ver cosas que son geológicamente fascinantes y, además, tienen un aspecto sensacional.
Si hablamos de dicha combinación de elementos, no muchos sitios pueden competir con la garganta de Almannagjá, un lugar que deja al descubierto las fuerzas dinámicas de la Tierra. Es una fisura o cañón que se ha formado por la separación de dos placas tectónicas. En la actualidad, es un enclave en el que se puede caminar entre dos continentes. Literalmente, no es una forma de hablar.
La región en la que se encuentra es una de las más espectaculares de Islandia y cuenta, además, con varios campings. ¡Vamos a descubrirla!
Información clave
- Almannagjá es una garganta que marca la separación entre las placas tectónicas norteamericana y eurasiática.
- Esta fisura está dentro del Parque Nacional de Þingvellir, uno de los tres parques nacionales que hay en Islandia.
- El parque es una de las tres paradas principales del Círculo Dorado, la ruta turística más famosa del país.
¿Qué es Almannagjá?
La garganta de Almannagjá es un elemento geológico único que es difícil de encontrar en otra parte del mundo. Es la frontera entre las placas tectónicas norteamericana y eurasiática y forma parte del Parque Nacional de Þingvellir, uno de los tres parques nacionales que hay en Islandia. Esta impresionante fisura tiene una longitud de 7.7 kilómetros y lleva a tener una profundidad de 40 metros en algunos puntos, pero su anchura varía según la zona. En algunos puntos no es más que un pasadizo estrecho, mientras que se convierte en un amplio valle en otras partes.
Este fascinante accidente geográfico se empezó a formar hace miles de años debido a la lenta separación de estas dos placas tectónicas. De hecho, este proceso no se ha detenido y las placas continúan alejándose a una velocidad de dos centímetros al año. La garganta tiene paredes oscuras de basalto, que están cubiertas de musgo y líquenes en algunos tramos. Hay grietas y fisuras más pequeñas que salen de la abertura principal y algunas de ellas están llenas de agua que se filtra a través de las rocas volcánicas porosas, dando lugar a pozas de agua cristalina.
A nivel histórico, esta parte del Parque Nacional de Þingvellir ha tenido mucho peso. Aquí, los primeros islandeses solían reunirse para debatir y elaborar leyes. De hecho, el nombre “Almannagjá” quiere decir “garganta de todos los hombres”, lo que refleja su papel histórico como lugar de asamblea de sus ciudadanos.
Cuando se visita el Parque Nacional de Þingvellir, Almannagjá es, sin duda, uno de los platos fuertes. Se puede caminar por un sendero en muy buen estado que recorre el cañón, permitiendo ver de cerca los impresionantes barrancos y las distintas partes de la garganta. En invierno, todo está cubierto de nieve, lo que le añade aún más textura.
Como parte de Þingvellir, que es Patrimonio Mundial de la UNESCO, Almannagjá representa a la perfección la situación geográfica tan singular que tiene Islandia. Aquí, la actividad volcánica y las placas tectónicas siguen dando forma al paisaje en tiempo real.

Parque Nacional de Þingvellir
Visitar Almannagjá es una experiencia que va mucho más allá de la garganta en sí. Como ya hemos comentado, es uno de los elementos principales del Parque Nacional de Þingvellir, uno de los tres parques nacionales de Islandia y el primero en ser nombrado como tal, en 1930. El parque tiene un área total de 240 kilómetros cuadrados y se asienta sobre un rift, que se crea por la separación de placas tectónicas. Sin embargo, como sucede en buena parte de Islandia, este no es el único elemento que se ha encargado de dar forma a esta parte del país. Los volcanes y los glaciares también han jugado su papel, tejiendo un tapiz de diferentes elementos alucinantes.
La separación de las placas también se puede observar bajo el agua. La fisura de Silfra es una de las experiencias más espectaculares que se pueden disfrutar en el parque. Está llena de agua glaciar que se filtra por rocas de lava y es completamente transparente. Se puede bucear en ella, tocando ambas placas a la vez, con una visibilidad de hasta 100 metros.
El lago que hay en el centro del parque, Þingvallavatn, es la masa de agua dulce más grande de Islandia. Tiene una superficie de 84 kilómetros cuadrados y una profundidad máxima de 114 metros. En las claras aguas del lago habitan varias especies de peces, como la trucha ártica o la trucha común. En la superficie se pueden observar distintas aves, como el pato arlequín o el bribón común.
No te pierdas Öxarárfoss, una cascada de 20 metros de alto que, aunque no sea de las más grandes, es una de las más bonitas de Islandia. Se creó de manera artificial en la Edad Media al modificar el curso del río Öxará para llevar agua hasta el Alþingi.
El Parque Nacional de Þingvellir posee una red de senderos para descubrir todos los rincones de esta área protegida. Aquí se puede sentir la conexión entre naturaleza e historia, haciendo que sea una de las mejores visitas de toda Islandia.
Dónde está la garganta de Almannagjá y cómo llegar
Ir a ver la garganta de Almannagjá es muy fácil. El Parque Nacional de Þingvellir está en el suroeste del país, cerca de Reikiavik, y está muy bien conectado por carretera. El parque se encuentra a 50 kilómetros de la capital.
La mejor manera de ir es en coche o en cámper, lo que da flexibilidad para explorar la zona a tu aire y parar por el camino.
Si vienes desde Reikiavik, dirígete al norte por la Ring Road, la Ruta 1, durante 15 kilómetros hasta que llegues a la ciudad de Mosfellsbær. Una vez que cruces la ciudad, gira a la derecha a la Ruta 36, que lleva directamente al Parque Nacional de Þingvellir tras 30 kilómetros. Se tardan 45 minutos si las condiciones son buenas y todas las carreteras están asfaltadas y accesibles a todo tipo de vehículos todo el año. Sin embargo, en invierno las condiciones pueden ser algo complicadas y algunas carreteras secundarias pueden cerrar o ser necesario usar cadenas o neumáticos de nieve.
Hay varias zonas de aparcamiento en el parque. Hay una junto al centro de visitantes, que es la puerta principal de entrada al parque para la mayoría de los que vienen. El parking cuesta 1.000 ISK al día (unos 7€ u 8$).
Hay visitas organizadas en autobús que van a esta área para ver los monumentos más importantes. Sin embargo, es necesario seguir un horario rígido que da poco margen para disfrutar de todas las cosas increíbles que hay.
Qué ver y hacer cerca de la garganta de Almannagjá
Visitar la garganta de Almannagjá y, por extensión, el Parque Nacional de Þingvellir es una de las mejores experiencias de viaje que se puede disfrutar en Islandia. Estos sitios forman parte del Círculo Dorado, una ruta que conecta parte de lo mejor que hay que ver en esta zona del país. Está compuesto de tres paradas principales (Þingvellir es una de ellas) y unas cuantas secundarias.
Área geotérmica de Geysir
Un poco más al este de Almannagjá está la siguiente parada del Círculo Dorado, el área geotérmica de Geysir, en el valle de Haukadalur. Es una zona geotérmica con fumarolas de vapor y calderas de lodo burbujeante. Aunque la estrella es el géiser Strokkur, que erupciona cada 5-10 minutos, lanzando agua a 20 metros de altura. El Gran Geysir, que está prácticamente extinto, es el que dio la palabra géiser a todo el planeta. Hay varios senderos para recorrer la zona, llena de depósitos minerales de distintos colores.

Gullfoss
Si seguimos unos kilómetros más al este, llegaremos a la tercera parada principal del Círculo Dorado: Gullfoss. Su nombre quiere decir “cascada dorada” en islandés, debido al colorido efecto que se produce cuando el sol toca la bruma de la cascada. Es una catarata en dos niveles con una caída total de 32 metros en el río Hvitá. Es una cascada bastante potente, sobre todo a finales de primavera o principios de verano, cuando el deshielo provoca que el río tenga su caudal más alto. Hay dos miradores con distintos puntos de vista. Uno se acerca mucho a la cascada mientras que el otro da una visión más panorámica.

Laugarvatn Fontana
Laugarvatn Fontana es un balneario termal a orillas del lago Laugarvatn, a unos 25 kilómetros al sureste de Almannagjá. Tiene varias piscinas al aire libre, con temperaturas que van de 36 a 40 °C, donde uno se puede dar un baño relajante mientras disfruta de unas vistas estupendas. Este sitio destaca también por una peculiaridad: se puede ver cómo se hace pan enterrado en el suelo, usando energía geotérmica. Se puede probar con un poco de mantequilla.

Cráter Kerið
La actividad volcánica es una de las muchas fuerzas que, como las placas tectónicas, han dado forma a Islandia. Y hay un lugar dentro del Círculo Dorado donde se pueden observar sus efectos. Kerið es un viejo cráter volcánico con un lago de colores vibrantes. Las rocas negras y rojas contrastan con el agua azul que llena el cráter. Se formó hace unos 3.000 años, lo que quiere decir que, en términos geológicos, Kerið es bastante joven. Por ello, su silueta está prácticamente intacta. Hay un camino por el borde del cráter desde donde hay unas vistas panorámicas maravillosas. Otro sendero lleva hasta abajo, a la orilla del lago.

Bruarfoss
Nos desplazamos ahora a otra cascada. No es tan potente como Gullfoss, pero es muy bonita. Bruarfoss no es muy conocida y está un tanto escondida, por lo que muchos turistas se la saltan. Se la suele llamar la “cascada azul” por el intenso turquesa de sus aguas. Para llegar hace falta recorrer un camino de dificultad media de unos tres kilómetros desde el aparcamiento junto a la carretera. El trayecto es parte de la visita, ya que atraviesa campos de musgo y puentes de madera sobre arroyos. Es de los sitios menos visitados del Círculo Dorado.

Secret Lagoon
La Secret Lagoon en Flúðir, a unos 60 kilómetros al sureste de Almannagjá, es la piscina natural más antigua de Islandia, con una temperatura de entre 38 y 40 °C todo el año. Rodeada de fumarolas de vapor y pequeños géiseres, es una experiencia de baño más rústica que otros balnearios más modernos, como la Laugarvatn Fontana, pero aun así tiene vestuarios y una cafetería. Lo mejor de la Secret Lagoon es que, a diferencia de otros balnearios, tiene un toque más íntimo y es frecuentada por los vecinos de la zona.

Dónde dormir cerca de la garganta de Almannagjá
Viajar con una camper por esta región es una opción fantástica porque puedes ir a todos los sitios cuando tú decidas y hay muchas opciones para dormir, ya que hay muchos campings. Aunque los preciosos paisajes puedan resultar tentadores, es importante saber que la acampada libre está prohibida en Islandia, así que quédate en una zona designada para ello.
Þingvellir Nyrðri Leirar
Distancia A Almannagjá: 2 kilómetros. Abierto: Todo el año.
El sitio más cercano a la garganta de Almannagjá en el que dormir. Está junto al centro de visitantes del Parque Nacional de Þingvellir. Este camping tiene parcelas para cámperes, aseos, duchas (pueden no funcionar si hace mucho frío), electricidad (solo en verano) y zona para cocinar en el exterior. No se puede reservar con antelación, pero suele haber sitio de sobra.
Camping de Laugarvatn
Distancia a Almannagjá: 30 kilómetros. Abierto: Junio a septiembre.
Junto al lago Laugarvatn y cerca de la Fontana, este alojamiento tiene parcelas para cámperes, así como aseos, duchas, enchufes eléctricos, wifi, fregaderos y lavadora. Como extra, los huéspedes del camping tienen 20% de descuento en el restaurante Vinastræti, que está al otro lado de la carretera.
Camping Úlfljótsvatn
Distancia a Almannagjá: 30 kilómetros. Abierto: 15 de mayo al 15 de septiembre.
Este sitio junto al lago Úlfljótsvatn es uno de los campings más grandes de Islandia, con capacidad para 5.000 campistas. Tiene aseos, duchas, electricidad, zona de barbacoa, zona de juego para niños y tienda con productos básicos. Es un sitio genial para actividades al aire libre, que se pueden organizar con el personal del camping, como pesca, fútbol, canoa y disc golf.
Camping de Geysir
Distancia a Almannagjá: 58 kilómetros. Abierto: Mayo a septiembre.
Pegado al área geotérmica de Geysir, este camping es perfecto para los que quieran estar cerca de lo que hay que ver. Es un camping espacioso con parcelas de césped para cámperes y tiendas. Tiene aseos, duchas, electricidad, wifi y lavadora. Hay un restaurante cruzando la carretera y un campo de golf muy cerca. El enclave es único, pero suele llenarse en temporada alta.

Las estaciones en la garganta de Almannagjá
El clima puede ser un factor decisivo en un viaje por carretera por Islandia y la red de carreteras del país depende, en gran medida, del tiempo. Por suerte, la región en la que se encuentra la garganta de Almannagjá no es tan fría como otras partes del país. Saber lo que te puedes encontrar en cada estación puede ayudarte a preparar mejor el viaje.
El verano (junio a agosto), la temperatura suele estar entre 10 y 15°C y hay hasta 21 horas de luz natural al día, lo cual es genial para explorar la garganta y el parque nacional. Se entremezclan intervalos de sol con lluvia repentina. Es temporada alta, así que suele haber más turistas.
El otoño (septiembre y octubre), la temperatura baja a 5-10°C y los días cada vez son más cortos. Los parajes del parque se llenan de colores preciosos, pero llueve más y hace más viento. Algunos campings empiezan a cerrar antes del invierno y los senderos se llenan de barro y resbalan. Por otro lado, no hay apenas turistas.
Los inviernos (noviembre a marzo) son largos y duros en Islandia, con temperaturas, por lo general, bajo cero, entre -5 y 0°C. La nieve lo cubre todo, añadiendo capas y texturas diferentes a la garganta. Los días son muy cortos, por lo que es esencial planificar las actividades al aire libre para las escasas horas de luz. Aunque las carreteras que llevan al parque nacional suelen estar en buenas condiciones, las fuertes nevadas pueden hacer que cierren algunas, así que comprueba su estado. Es la estación en la que hay más posibilidades de ver la aurora boreal.
En primavera (abril y mayo) la temperatura sube hasta los 0-10°C. El deshielo hace que los ríos y cascadas luzcan espectaculares y muchas aves migratorias llegan a los humedales que rodean el lago Þingvallavatn. Aún pueden producirse nevadas, así que hay que estar preparado para todo tipo de eventualidad.

Qué llevar en la maleta para ir a la garganta de Almannagjá
- Chaqueta y pantalones impermeables para la lluvia.
- Botas robustas de senderismo con buen agarre para los senderos irregulares.
- Vestir con capas es clave para adaptarse a los cambios de tiempo. Capa base térmica, polar para la intermedia y capa exterior impermeable.
- Gorro, guantes y bufanda. Las noches pueden ser frías incluso en verano.
- Gafas de sol y crema solar.
- Botella de agua reutilizable. El agua del grifo es segura y hay fuentes en distintas zonas del parque.
- Kit de primeros auxilios con artículos básicos como tiritas y repelente de insectos.
Consejos de viaje
- Comprueba el estado de las carreteras antes de salir, especialmente en invierno cuando la nieve puede afectar a rutas secundarias.
- Paga la tarifa de aparcamiento de 1.000 ISK online o en las máquinas que hay en los parkings para evitar multas.
- Ve temprano por la mañana para eludir los buses turísticos y disfrutar de la zona para ti solo, sobre todo en verano.
- No te salgas de los caminos marcados para proteger el ecosistema.
- Llena el depósito en Reikiavik, ya que hay pocas gasolineras en el Círculo Dorado. Una vez estés en esta área, ve a los pueblos más grandes si necesitas echar gasolina.
Conclusión
No hay muchos lugares en Islandia que sean tan impresionantes ni tengan tanta historia como la garganta de Almannagjá. Es un elemento geológico fascinante y visualmente espectacular. El Parque Nacional de Þingvellir es una de las mejores visitas que se pueden hacer en el país, lleno de monumentos espectaculares y con mucha historia y cultura. Además, está dentro de un área llena de tesoros naturales, con muchas opciones para dormir como parte de un viaje en cámper.






